"Hasta unas sábanas desechables sirven para alimentar la confrontación"


Publicado el 02/10/2026 a las 05:00
El 29 de septiembre presenté una queja formal ante la Presidencia de la Mancomunidad de la Comarca de Sangüesa por la interrupción de la atención habitual del Albergue Municipal de Peregrinos. Pedí que se aclarara quién había tomado la decisión, qué instrucciones se habían dado y por qué no se había acordado con el Ayuntamiento una solución provisional.
El comunicado publicado después por su presidente, Aitor Sola Ochotea, de EH Bildu, justifica la medida, pero deja esas preguntas sin responder. A mi juicio, su manera de presentar lo sucedido convierte una incidencia de suministro en una polémica política contra el Ayuntamiento. Hasta unas sábanas desechables sirven para alimentar la confrontación. El Ayuntamiento tiene la responsabilidad de mantener las instalaciones y suministrar el material necesario. La asumo. También corresponde explicar que se había indicado a la responsable del Programa de Empleo Social Protegido que avisara de la necesidad de reposición cuando quedara una caja de sábanas. Como recogí en la queja registrada, el aviso llegó tarde. Una vez conocida la falta de existencias, se realizó el pedido. La empresa confirmó el día 29 que la entrega estaba prevista para el día siguiente, 30 de septiembre.
Había, por tanto, una reposición en marcha. Lo que solicité fue coordinación para afrontar ese breve periodo.
Previamente, la responsable del programa había planteado la posibilidad de cerrar el albergue por la imagen que se podía ofrecer sin sábanas desechables (¡Ojo! Sin sábanas desechables, pero con fundas impermeables y anti ácaros en colchones y almohadas). Le indiqué que la decisión sobre la apertura o cierre de una instalación municipal correspondía al Ayuntamiento. Posteriormente alguien dio instrucciones para entregar los elementos de gestión y el teléfono de atención al peregrino en las Oficinas Municipales.
La propia nota del presidente reconoce que se dejó de atender ese teléfono. Añade que las trabajadoras podrían acudir a recibir a quienes solicitaran alojamiento mediante otro procedimiento. Esa posibilidad no elimina la alteración de la atención habitual ni explica por qué se decidió sin acuerdo previo con el Ayuntamiento. De forma unilateral. Comunicar una decisión por WhatsApp no equivale a consensuarla.
El comunicado incorpora además una relación de necesidades de mantenimiento. Deben atenderse, pero enumerarlas no responde a las preguntas planteadas en mi queja. Como presidente, Aitor Sola Ochotea debe esclarecer las decisiones adoptadas desde la institución que dirige con la misma exigencia con la que señala las responsabilidades municipales. Quiero reconocer expresamente el trabajo de las trabajadoras del Programa de Empleo Social Protegido. Mi queja se refiere a las instrucciones impartidas y a la falta de coordinación. Bastante paciencia tienen aguantando este politiquerío que no aporta nada al ciudadano. Comparto la propuesta de elaborar conjuntamente un protocolo. También he solicitado que se cuantifique la parte del servicio que no se prestó en los términos previstos y que se regularice su coste. Debe descontarlo de la derrama que Sangüesa paga por el Empleo Social Protegido. Son cuestiones concretas que requieren una respuesta concreta.
Sangüesa y su Comarca necesitan colaboración entre sus instituciones. Mi crítica a EH Bildu es que, en este episodio, su presidente ha dado a una incidencia de sábanas una dimensión de confrontación política, mientras sigue pendiente la explicación sobre cómo se decidió alterar el servicio. Los peregrinos merecen una atención adecuada y los vecinos, explicaciones completas. Esa debe ser nuestra prioridad.