Inundaciones, ¿por dónde empezamos?


Publicado el 19/02/2026 a las 05:00
Creo que debemos empezar por asumir algo incómodo: no se trata solamente de gestionar la emergencia, sino de corregir el riesgo estructural. Y eso obliga a un orden claro.Empezamos por la base técnica. Antes de hablar de ayudas, infraestructuras o seguros, hay que revisar con rigor los mapas de peligrosidad y riesgo elaborados bajo la Directiva 2007/60/CE. Si la frecuencia e intensidad de los episodios extremos ha cambiado, los modelos hidrológicos deben recalibrarse incorporando escenarios de no estacionariedad climática. Sin una fotografía real del riesgo, todo lo demás es maquillaje.Seguimos por el territorio. La prevención no empieza en la obra pública, sino en el planeamiento urbanístico. Si sabemos que determinadas zonas son inundables, aunque estadísticamente antes lo fueran “cada cien años”, no podemos seguir autorizando nuevos desarrollos como si nada hubiera cambiado. Ordenar el suelo es una decisión política, sí, pero basada en evidencia técnica. Lo contrario es trasladar el problema al futuro.En tercer lugar, revisamos infraestructuras. No para prometer protección absoluta, sino para diseñar resiliencia. Sistemas de drenaje sobredimensionados bajo nuevos parámetros, recuperación de espacios de laminación natural, infraestructuras verdes y soluciones basadas en la naturaleza. La ingeniería ya dispone de herramientas; lo que falta es actualizar los criterios de diseño.Después vienen los incentivos económicos. El sistema asegurador en España con el papel relevante del Consorcio de Compensación de Seguros, funciona en la reparación, pero la prevención exige que el coste del riesgo sea visible. Sin señales económicas claras, la exposición se perpetúa.Y, finalmente, gobernanza. Planes municipales realmente actualizados, coordinación entre administraciones hidráulicas y urbanísticas, y revisiones técnicas que no se conviertan en trámites formales cada seis años.La respuesta corta a “¿por dónde empezamos?” es esta: por medir bien el riesgo actual y aceptar sus consecuencias en el territorio. Si no empezamos ahí, todo lo demás será reconstrucción… hasta la próxima inundación.Santiago Pangua Cerrillo