La traición al agro se ha consumado


Publicado el 11/01/2026 a las 05:00
Otra vez los alimentos han sido la moneda de cambio para la firma de un contrato, que a corto plazo puede beneficiar a la industria europea, pero que de facto hunde la agricultura y muy especialmente la ganadería.
Las protestas de los ganaderos y agricultores no han servido de nada. En vez de mejorar los problemas existentes en cuanto a burocracia imposible, competencia desleal frente a productos cultivados en países terceros con fitosanitarios aquí prohibidos, mano de obra semiesclava, etc..., pasan al ataque y abren las fronteras de par en par a Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay (Mercosur), potencias mundiales en producción agrícola y cárnica.
¿Y es que el agro patrio no se atreve a competir con cualquier ganadero o agricultor de fuera? Por supuesto que sí.
Nuestra capacidad de esfuerzo y adaptación a normas absurdas y prohibiciones descabelladas está fuera de toda duda, si no estaríamos exterminados.
Lo que necesitamos son las mismas “armas”. Si aquí están prohibidos la mayoría de los fitosanitarios que usaban nuestros padres (y si son perjudiciales están bien prohibidos) no puede ser que lleguen alimentos producidos con dichos venenos mas baratos y eficaces... Si aquí, cuando necesitamos trabajadores y tenemos la fortuna de encontrarlos (no suele ser sencillo), les debemos pagar salarios justos y seguridad social (como debe ser), no se debiera permitir que entren alimentos cultivados por trabajadores en régimen de esclavitud o directamente por niños.
Es probable que los coches europeos lleguen más fácilmente a Mercosur (con permiso de China), pero es seguro que la carne de Argentina hundirá a la europea. Es probable que la oferta de alimentos crezca, pero es seguro que la calidad va a disminuir.
Es más que probable que los agricultores y ganaderos europeos pasen a ser una especie en extinción, pero es seguro que haber perdido la soberanía alimentaria, tal como está el mundo, nos puede pasar factura en forma de hambre y la responsabilidad recaerá en todos esos políticos que por equivocación, por dejadez o por beneficio personal no han escuchado al agro.
Salvador Moreno Ruiz