Comerciantes del Casco Antiguo intuyen una leve recuperación en diciembre
MILES de clientes y visitantes llenaron ayer durante todo el día los comercios de Pamplona y sus alrededores para realizar las compras navideñas de última hora. Como si se hubieran adelantado las rebajas, aguantaron colas para acceder a los aparcamientos públicos, para pagar en los comercios y para participar en las diferentes actividades organizadas por los comerciantes. ¿Crisis? A juzgar por las aglomeraciones, la crisis no era ayer más que un espejismo.
Dos de los aparcamientos subterráneos más céntricos de Pamplona, el de Carlos III y el del Corte Inglés, se quedaron sin plazas libres para las 12 del mediodía. Largas colas de vehículos esperaban pacientemente a que saliese un coche para encontrar la plaza que había dejado vacía.
Con algo más de fortuna, hacia esa misma hora, el aparcamiento de la Plaza del Castillo disponía aún de seis huecos para dejar el coche y poder acceder al Casco Viejo con tranquilidad, mientras el aparcamiento del Rincón de la Aduana alardeaba de 20 plazas libres y el de la Plaza de Toros de otras 23. Para la una del medio día, éste último tenía sólo una plaza libre. En cualquier caso, y a pesar de no haber colgado el cartel de completo, el acceso a los aparcamientos públicos seguía siendo lento y complicado.
En El Corte Inglés, sin embargo, no se notaban los miramientos de los clientes a la hora de gastar. Según explicó Roberto Sanz, responsable de comunicación, "parece que la gente ha estado mirando mucho durante todas las fiestas, y ahora vienen a comprar a última hora con las cosas muy claras. No vienen a preguntar, sino por algo en concreto".
Sanz explicó que la afluencia de visitantes al centro comercial rozó las 45.000 personas el viernes, y que la previsión de ayer era superar esta cifra. El mayor pico se esperaba entre las seis y las ocho de la tarde. "También el lunes se espera, por la mañana, una buena afluencia de visitantes, que bajará por la tarde debido a la celebración de la cabalgata", explicó. Añadió que no se habían registrado incidencias especiales y que el centro había organizado diferentes actividades que se celebraban en los alrededores del edificio, por lo que se había extremado el control y la seguridad.
La situación se repetía en los dos grandes centros comerciales más cercanos a Pamplona. Carlos Esparza, responsable de Marketing del centro comercial La Morea, se mostraba especialmente satisfecho por la normalidad con la que se estaba desarrollando una jornada en la que habían mejorado la afluencia de visitantes del año pasado. "Promociones como la de poder acudir al cine por un euro han logrado atraer en momentos puntuales a más de 1.200 personas de golpe en el centro", explicaba.
También en el centro comercial de Itaroa el adjunto a la gerencia, Patxi Biurrun, mostraba su satisfacción. "Además de que no ha habido ninguna incidencia, la previsión es superar en más de un 10% la afluencia de visitantes que se registró el año pasado", explicó. Uno de los atractivos que más público congregó ayer fue el Belén de hielo recientemente inaugurado en este centro comercial. A última hora de la tarde se había contabilizado el paso de más de 35.000 personas por el centro comercial.
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