Resulta también curioso el caso de un hombre de mediana edad que, tras pasar un tiempo en paradero desconocido, fue certificado como fallecido por su familia, que desconocía su estado real. Esta extraña circunstancia quedó registrada en Internet y le jugó una mala pasada a la hora de ser contratado por una empresa en otra región próxima . Cuando parecía que un puesto bien remunerado podía ser suyo, la organización descubrió su "estado" en la red y decidió desconfiar de esta persona, que finalmente perdió el trabajo.
© DIARIO DE NAVARRA. Queda prohibida toda reproducción sin permiso escrito de la empresa a los efectos del artículo 32.1, párrafo segundo, de la Ley de Propiedad Intelectual