- Los expertos recomiendan quemar maderas secas porque producen menos creosota que las humedas. Las maderas duras de especies de crecimiento lento, como el roble y la encina, generan menos creosota que las maderas blandas como el chopo o el abeto. Además, las maderas duras tiene mayor poder calorífico que las blandas.
- Se debe mantener una buena ventilación en la habitación donde se ubica la chimenea, pues el fuego consume oxígeno y genera monóxido de carbono, un gas tóxico. Una buena ventilación mejorara el tiro o movimiento natural del humo por el interior del conducto.
- Si se enciende fuego con asiduidad, se debe limpiar todos los años el tiro de la chimenea, eliminando por completo la creosota adherida al conducto.
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