El colegiado no permitió que Osasuna puntuara ayer en el Santiago Bernabéu. Ni él ni sus linieres señalaron dos claros penaltis sobre Juanfran, uno en el minuto 13 (de Gago) y otro en el 82 (de Pepe). Hubo contacto en los dos, pero el árbitro interpretó que había simulado la caída. Por lo tanto, doble tarjeta amarilla.
Es el doble pivote que mejor funciona de Osasuna. El equilibrio que le dan al equipo es total, en la organización y en la contención. Así lo demostraron en el Santiago Bernabéu, sobre todo en la primera parte. El iraní, además, sigue viendo puerta con facilidad.
El equipo de Juande Ramos no hizo ningún mérito para llevarse el partido. En la segunda parte jugó con Raúl, Higuaín, Van der Vaart, Huntelaar y Robben, un ataque realmente explosivo. Y es cierto que marcó tres goles, pero no por sus méritos sino por los errores de Osasuna.
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