Hace 16 años los pamploneses tuvieron oportunidad de ver a Mariblanca con su color original. Entre el 19 de noviembre y el 11 de diciembre de 1992 un equipo encabezado por un escultor restauró la escultura y la limpió. Pero el origen de aquel trabajo fue muy diferente al de ahora. Un año antes, el 24 de diciembre de 1991, uno o varios desconocidos decapitaron la imagen femenina e hicieron lo mismo con el ángel que la acompaña. Además, arrancaron uno de los brazos de la escultura y lo dejaron en las inmediaciones. Las cabezas no aparecieron hasta un mes más tarde, cuando un desconocido avisó a la Policía Municipal que las había visto en un descampado en el barrio de la Chantrea. La Mariblanca y el ángel permanecieron sin cabeza durante casi un año.
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