La reacción de Ochoa de Olza. Es la gran preocupación. Ver cómo ha asimilado la medicación, el efecto que ésta le produzca y el cómo supere su sexta noche a más de 7.000 metros (su cuarta enfermo) resultará crucial.
El oxígeno. Urubko y Bowie portan una botella de oxígeno artificial, clave ahora mismo para Ochoa de Olza ya que le ayudará a frenar los efectos de la altitud sobre su organismo. La pareja, para llegar a 7.400, deberá hacer una nueva exhibición física en una escalada de más de 14 horas.
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