Recetas con historia

Migas de pastor bardenero, de Maite Gastón

Diario de Navarra

Actualizado el 15/11/2018 a las 12:51

Maite Gastón recupera esta receta de migas de pastor. "Siempre que se preparaba en casa yo andaba revoloteando alrededor del fogón. Cuando era pequeña la preparaba mi abuelo, después el legado pasó a mi padre y yo seguía mirando y admirando. Un día cogí papel y boli y dije "la próxima vez la haré yo".

"Para mí es muy especial esta receta porque el día en el que mi abuelo preparaba Migas para mí era como un día "de fiesta". Me metía la noche anterior a la cama ya pensando en que al día siguiente habría "Migas" para comer, lo cual hacía que me costase dormir. Muchas personas dirán "¡Pero si eso es sólo pan con pan y un poco de sabor!" pero para mí es mucho más que eso. También tiene un lado tradicional, ya que era un plato muy común entre pastores y agricultores de las Bardenas. Desde por la mañana mi abuelo cortaba las migas con una delicadeza que nada combinaba con su cuerpo voluminoso de "auténtico agricultor bardenero", ver cómo cortaba barras y barras de pan era un espectáculo. Pero al final ahí estaban, finísimas láminas de pan que pronto se convertirían en un manjar para la familia. Guardaba el pan cortado en un mantel limpio de cuadros verde hasta le momento de añadirlo a la receta, mientras tanto se quedaba residiendo la cocina. Preparaba el sofrito a media mañana, para que se asentase bien decía, y si había suerte me dejaba añadir el tomate, el agua o simplemente darle vueltas; y yo con eso, ya era feliz. Cuando ya estábamos todos en casa listos y era la hora de comer, añadía el pan y tras unos "laaaargos 5 minutos de espera (para mi)" para remover y que el pan cogiese sustancia, todos podíamos comer. Ese día no había platos en la mesa, sólo un caldero, vasos, servilletas y cucharas. Todos comíamos del centro de la mesa y compartíamos historias y risas al igual que las migas del caldero. Estaba el que buscaba los ajos tiernos, los ajos crudos o el trocito de chistorra (si ese día había, ¡claro!), el que cogía del fondo o el que cogía de arriba, el que esperaba al final para comer las migas más tostadicas o el que prefería las migas más blandicas. Los primos pequeños con cucharillas de café en vez de cucharas de sopa o mi abuelo con su cuchara de madera. Estaba el parón cuando el caldero iba por la mitad, donde mi abuelo lo devolvía a la cocina de leña y le daban un calentón porque se estaban quedando frías de tanto hablar. Lo mejor de todo era ver a mi abuelo como no comía casi nada, pero disfrutaba viendo a la familia comer de algo que él había preparado con mimo y cariño. Al final, siempre la valoración general del público "estaban riquísimas, para repetir otro día". Mi abuelo hoy ya no está, pero el relevo ha sido bien "recogido". Ahora es mi padre quien las prepara en casa y la ilusión sigue siendo igual. El día que hay MIGAS es un día de familia, de risas, de historias y de una mesa sin platos.", rememora Maite.

Ingredientes

  • 1 barra o barra y media de pan duro (podéis comprar pan ya picado para migas en algunas panaderías).
  • 1 cuchara de aceite de oliva suave.
  • 50 gr de sebo de cordero.
  • 150 gr de tocino de cerdo.
  • 6 cucharadas de salsa de tomate (casera a poder ser).
  • 1 vaso de agua
  • 10-12 dientes de ajo
  • 1 cucharada de manteca de cerdo
  • ½ cebolla picada
  • ½ txistorra (opcional).
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Tiempo de preparación
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Tiempo de cocción
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Dificultad
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Tipo de cocinaMediterránea

Preparación

  1. Lo primero es preparar el pan. Si no habéis comprado una de estas bolsas ya preparadas para hacer migas que venden en las panaderías, tendréis que hacerlo a mano. Lo ideal es que el pan esté duro, de unos 3-4 días. Con un cuchillo muy bien afilado, vais sacando láminas finas de pan hasta agotar todo el pan. Reservar envuelto en un paño grande.

  2. Picamos la cebolla muy muy fina y pelamos todos los ajos.

  3. Troceamos el tocino en taquitos de un cm aproximadamente.

  4. En un caldero ponemos el aceite a calentar junto con la manteca y el sebo.

  5. Cuando la manteca se haya derretido añadimos el tocino y la cebolla unos 10 ajos partidos por la mitad.

  6. Cocinaremos muy despacio, casi caramelizando. Si queréis añadir txistorra, este es el momento cortadita en pequeños trozos.

  7. Cuando tengamos esto listo, añadiremos la salsa de tomate y el agua y dejaremos que hierva despacito unos cinco minuticos o hasta que lo ajos estén casi blanditos.

  8. Salamos un poco, aunque quizás no necesita mucha sal ya que dependerá de la sal que contenga el tocino y lo que pueda aportar la manteca.

  9. Añadimos el pan de poco en poco, removiendo sin parar para que toda la miga adquiera sabor. De esta manera continuamos hasta que todo el pan esté en el caldero.

  10. Picamos los dos dientes de ajo que nos quedaban muy finitos y los añadimos.

  11. Cocinaremos todo unos cinco minutos, para que coja bien de temperatura sin dejar de remover.

  12. Servimos directamente el caldero con algo que mantenga el calor en la mesa o cogemos con cuchara si sois “de casa” y “atacamos” el caldero.

Ingredientes

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Tiempo de preparación
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Dificultad
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Tipo de cocinaMediterránea

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