Cancer Center
Una radioterapia de 5 días y mínimo volumen muestra resultados muy favorables en pacientes con cáncer de mama precoz
Un estudio del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra registra un cien por cien de control de la enfermedad en 122 pacientes, con una mediana de seguimiento de 30 meses tras cirugía conservadora


Publicado el 23/10/2026 a las 10:42
Tratar una parte mucho menor de la mama, reducir el número de sesiones de radioterapia y preservar los resultados estéticos manteniendo un buen control de la enfermedad. Estos son los objetivos de una estrategia de tratamiento evaluada por especialistas del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) en 122 mujeres con cáncer de mama precoz que habían sido intervenidas mediante cirugía conservadora.
La investigación, liderada por el Dr. Mauricio Cambeiro, especialista en Oncología Radioterápica del Área de Cáncer de Mama del CCUN, se ha presentado en el 44.º Congreso de la Sociedad Española de Senología y Patología Mamaria (SESPM), celebrado en Málaga.
Con una mediana de seguimiento de 30 meses, el estudio ha registrado un control de la enfermedad del 100 %, sin recaídas locales, en otras zonas de la mama ni a distancia durante el periodo evaluado. Además, el 88 % de las pacientes obtuvo un resultado estético excelente, de acuerdo con la escala de valoración estética utilizada en el estudio. No se observaron efectos secundarios cutáneos agudos moderados o graves.
Los resultados respaldan el interés de una modalidad de radioterapia que permite concentrar la irradiación en la zona donde se encontraba el tumor y tratar una mediana de apenas el 12 % del volumen de la mama afectada, frente a los esquemas que requieren irradiar toda la mama.
Después de una cirugía conservadora por cáncer de mama, la radioterapia contribuye a reducir el riesgo de que la enfermedad reaparezca. Sin embargo, en determinadas pacientes, las características del tumor permiten limitar el tratamiento a la región donde se encontraba la lesión, sin necesidad de irradiar toda la mama.
La estrategia evaluada, denominada irradiación parcial ultrahipofraccionada, combina dos objetivos: reducir el volumen de tejido mamario expuesto a la radiación y concentrar el tratamiento en cinco sesiones administradas durante cinco días consecutivos.
En concreto, las pacientes recibieron una dosis total de 26 Gy mediante técnicas de radioterapia de alta precisión. La irradiación se concentró en el lecho quirúrgico -la zona de la mama de la que se había extirpado el tumor- y un margen de seguridad de dos centímetros, respetando la piel y los planos anatómicos profundos. El volumen tratado representó una mediana del 12 % de la mama afectada, lo que permite reducir considerablemente la cantidad de tejido sano que recibe radiación.
MENOR EXPOSICIÓN DEL CORAZÓN Y DEL PULMÓN
Además de analizar el control de la enfermedad, la investigación ha evaluado la tolerancia al tratamiento y sus resultados estéticos, dos aspectos especialmente relevantes para la calidad de vida de las mujeres tratadas por cáncer de mama.
Ninguna de las 122 pacientes presentó toxicidad cutánea aguda de grado 2 o superior. Los efectos registrados fueron leves o inexistentes. La planificación de la radioterapia permitió también limitar la exposición de órganos próximos a la zona tratada. “Estos datos son relevantes, porque reducir la radiación que reciben los tejidos y órganos sanos constituye uno de los objetivos de las técnicas actuales de radioterapia, especialmente para minimizar posibles complicaciones a largo plazo”, según destaca el Dr. Cambeiro. No obstante, los investigadores señalan la importancia de continuar el seguimiento de las pacientes para confirmar la evolución del control tumoral, los resultados estéticos y la seguridad del tratamiento durante periodos más prolongados.
El estudio incluye a 122 mujeres con carcinoma ductal infiltrante o carcinoma ductal in situ, con lesiones de hasta 2,5 centímetros, intervenidas mediante tumorectomía y que cumplían los criterios de selección de la Sociedad Americana de Oncología Radioterápica para recibir irradiación parcial de mama.
La investigación se desarrolló con pacientes tratadas entre enero de 2021 y diciembre de 2025, con una mediana de seguimiento de 30 meses. Los resultados refuerzan la posibilidad de adaptar la radioterapia a las características de cada paciente y de cada tumor, evitando irradiar un volumen mayor de tejido cuando no resulte necesario.
Esta estrategia no sustituye de manera general a la irradiación de toda la mama ni implica que todas las mujeres con cáncer de mama precoz puedan recibir el mismo tratamiento. Su indicación requiere una valoración individualizada, teniendo en cuenta las características del tumor, los resultados de la cirugía y los criterios clínicos de selección.