Salud

¿Aceite de oliva y limón para expulsar las piedras de la vesícula? Un médico desmonta el mito que puede ser peligroso

Existe un fármaco, el ácido ursodesoxicólico, que es capaz de disolver las piedras, pero sólo sirve para un grupo muy reducido de pacientes

aceite oliva limón
AmpliarAmpliar
Las dietas a base de aceite de oliva y limón pueden incluso resultar peligrosasPIXABAY
aceite oliva limón

CerrarCerrar

Europa Press

Publicado el 27/08/2026 a las 12:10

¿Cómo puedo expulsar las piedras de la vesícula? Es una pregunta que puede llevar a muchas personas a buscar en Internet dietas depurativas, limpiezas hepáticas o remedios caseros a base de aceite de oliva, de limón y de sales de magnesio, como actualmente circula por las redes sociales.

El problema es que estas prácticas no consiguen eliminar los cálculos biliares y, en determinadas circunstancias, pueden incluso resultar peligrosas. Entonces, ¿qué opciones existen realmente?

El doctor Ángel Cuadrado García, especialista en Cirugía General y del Aparato Digestivo y coordinador de la Unidad de Cirugía Hepatobiliopancreática del Hospital Universitario Infanta Sofía (San Sebastián de los Reyes, Comunidad de Madrid), explica qué tratamientos pueden utilizarse para los cálculos biliares, en qué casos puede recurrirse a un medicamento para intentar disolverlos y por qué las conocidas como ‘limpiezas hepáticas’ no hacen desaparecer las piedras.

LAS ‘LIMPIEZAS HEPÁTICAS’ NO ELIMINAN LAS PIEDRAS

“Circulan por Internet las llamadas dietas depurativas o limpiezas hepáticas. Consisten en una dieta que incluye aceite de oliva, zumo de limón y sales de magnesio, con la promesa de expulsar las piedras. Al día siguiente el paciente ve unas bolas verdosas en el inodoro y cree que ha funcionado. No ha funcionado. Eso son jabones, saponificaciones que se forman en el propio intestino al mezclar la grasa con el limón”, reseña a Europa Press Salud Infosalus el doctor Ángel Cuadrado.

Es más, indica que se ha hecho un estudio que las analizaba y en el que se ha visto que éstas no contienen ni colesterol ni bilirrubina. “Las piedras siguen exactamente donde estaban. Y he tenido que ingresar a pacientes con una pancreatitis después de intentarlo”, avisa este experto.

TENER PIEDRAS EN LA VESÍCULA NO SIEMPRE REQUIERE TRATAMIENTO

Así, insiste en que tener piedras en la vesícula no significa, por sí solo, tener una enfermedad grave, sino que se trata de un hallazgo muy frecuente, que muchas veces se encuentra por casualidad. Si a una persona se las encuentran por casualidad y no ha notado nunca nada, lo más probable, y con mucha diferencia, es que no le den problemas nunca.

“Puede hacer vida normal, comer con algo de cuidado evitando las grasas y olvidarse del asunto. Lo único que le pediría es que cuide el peso y que huya de las dietas milagro, porque adelgazar de forma descontrolada también es una manera de fabricar piedras”, resalta este especialista y profesor asociado de la Universidad Europea de Madrid.

CUÁNDO ES NECESARIO OPERAR

Eso sí, si un día aparece ese dolor debajo de las costillas derechas que dura horas y que no se pasa con nada, entonces afirma que el paciente debe consultar y plantearse una intervención quirúrgica, a día de hoy el principal tratamiento para las piedras en la vesícula, a través de laparoscopia.

“El buen momento para operarse es cuando uno está bien, no cuando llega a urgencias con fiebre a las cuatro de la mañana”, advierte.

UN FÁRMACO PARA DISOLVER LAS PIEDRAS

Sí recuerda este doctor que hay un fármaco, el ácido ursodesoxicólico, que es capaz de disolver las piedras, pero asegura que sólo sirve para un grupo muy reducido de pacientes: “Los que tienen cálculos de colesterol, pequeños, sin calcio y con una vesícula que todavía funcione. Hay que tomarlo uno o dos años y, cuando se retira, las piedras vuelven en más de la mitad de los casos”, advierte.

Según indica, esto sería “lógico”, puesto que se han quitado las piedras, pero se ha dejado la fábrica.

“Sin embargo, el ácido ursodesoxicólico oral puede ayudar a prevenir la formación de cálculos en pacientes con obesidad mórbida que están perdiendo peso rápidamente después de cirugía bariátrica mientras están en una dieta muy baja en calorías, o mediante el uso de agonistas del receptor de glucagón-péptido-1 similar al glucagón (GLP-1)”, agrega.

OTRAS HERRAMIENTAS PARA CASOS COMPLEJOS

Eso no significa, según prosigue, que no tengamos otras herramientas: “En un paciente muy frágil o muy grave podemos poner un drenaje en la vesícula guiado por radiología para disminuir la inflamación y operar más adelante, o sacar por endoscopia las piedras que se han ido al conducto. Pero son apoyos, no sustitutos”.

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora