Alimentación
Los tres momentos del día en que debemos tomar proteína para quemar grasa, según el nutricionista Pablo Ojeda
Después de los 45 años, la proteína sigue siendo importante, pero el momento en el que se consume también puede marcar la diferencia


Publicado el 20/08/2026 a las 08:19
A partir de los 45 años, comer proteína no es solo una cuestión de cantidad. También importa mucho cuándo se consume. Según el nutricionista Pablo Ojeda, repartirla correctamente a lo largo del día puede ayudar a mantener la masa muscular y favorecer la recuperación, especialmente en una etapa en la que el organismo responde de forma diferente a este nutriente.
Según Ojeda, con la caída de los estrógenos aparece una mayor resistencia anabólica. El músculo responde peor al estímulo de la proteína, por lo que necesita un mínimo de 25-35 gramos de proteína por toma, repartidos en tres momentos específicos del día.
PRIMER MOMENTO: LA PRIMERA COMIDA DEL DÍA
Después de muchas horas sin comer, los músculos necesitan recibir aminoácidos para volver a activarse.
Uno de los grandes errores, según Pablo Ojeda, es comenzar el día con «café, tostada o unas galletas», ya que aportan muy poca proteína. Por eso, recomienda intentar que la primera comida aporte unos 25-35 gramos de proteína.
SEGUNDO MOMENTO: DESPUÉS DEL ENTRENAMIENTO
El segundo momento del día puede ser después del entrenamiento. No hace falta salir corriendo a tomarse un batido, pero sí aprovechar las siguientes horas para darle al músculo la proteína que necesita para recuperarse.
«Entrenar es el estímulo, la proteína es el material de construcción», explica el nutricionista.
TERCER MOMENTO: LA CENA
El tercer momento es la cena. Muchas mujeres llegan a esta parte del día habiendo comido muy poca proteína.
Una buena cena rica en proteína ayuda a mantener la masa muscular, llegar más saciados por la noche y favorecer la recuperación mientras se duerme.
NO SOLO IMPORTA CUÁNTA PROTEÍNA COMES, TAMBIÉN CUÁNDO
Pablo Ojeda señala que no sirve de mucho desayunar 5 gramos de proteína, comer 10 y cenar 70. El músculo responde mucho mejor cuando la proteína se reparte a lo largo del día.
Por eso, después de los 45 años no solo importa cuánto proteína se come, sino también cuándo se la damos a los músculos.
Después de los 45 años, la proteína sigue siendo importante, pero el momento en el que se consume también puede marcar la diferencia.
Con la edad aparece lo que conocemos como resistencia anabólica: el músculo necesita un estímulo mayor para sintetizar nueva proteína y mantenerse fuerte.
Por eso, no basta con llegar al total diario. También conviene repartirla bien.