Salud
¿Es verdad que los adultos no pueden digerir la leche?
La OCU aclara las principales dudas sobre los lácteos, la intolerancia a la lactosa y los beneficios nutricionales de este alimento


Publicado el 08/06/2026 a las 08:13
El consumo de leche en España alcanza los 96 litros anuales por persona si se suman todos los productos lácteos, según datos de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). A pesar de estas cifras, persisten numerosos mitos sobre los efectos de la leche en la salud que conviene aclarar desde una perspectiva científica y nutricional.
La OCU detalla que cada español consume de media 60,9 litros de leche líquida en el hogar al año, además de 13 kg de yogures y leches fermentadas, 8 kg de queso y 400 gramos de mantequilla. Si se añaden batidos, natas y postres lácteos, la cifra total supera ampliamente los 90 litros. Ante estos datos, surgen preguntas frecuentes sobre la conveniencia de mantener este consumo durante la edad adulta.
Los lácteos en la alimentación adulta generan dudas que los expertos en nutrición se encargan de resolver. Cuatro afirmaciones habituales sobre la leche carecen de respaldo científico o resultan inexactas cuando se examinan con detenimiento.
1. Ningún otro animal bebe leche en la edad adulta
Una objeción común señala que ningún otro mamífero consume leche en edad adulta, lo que supuestamente indicaría que los humanos tampoco deberían hacerlo. Sin embargo, los especialistas explican que somos el único mamífero capaz de obtener leche de otros animales, y precisamente por eso podemos seguir consumiéndola. La evolución humana ha permitido esta adaptación que nos diferencia de otras especies.
2. Los adultos no pueden digerir la leche
Otro mito extendido afirma que los adultos no pueden digerir la leche correctamente. Esta afirmación solo resulta válida para personas con intolerancia a la lactosa, una condición que no afecta a toda la población. Para quienes presentan esta intolerancia, existen productos sin lactosa y derivados lácteos fermentados como yogures que se digieren con mayor facilidad.
3. La leche provoca alergias
Conviene distinguir entre la intolerancia a la lactosa y la alergia a la proteína de la leche, dos condiciones completamente diferentes. La alergia a la proteína láctea afecta aproximadamente al 3% de los bebés y, en la mayoría de los casos, desaparece durante los primeros meses de vida del niño, sin prolongarse hasta la edad adulta.
4. La leche es mala para el colesterol
Durante décadas se estableció una relación directa entre el colesterol alimentario y el colesterol sanguíneo, lo que llevó a desaconsejar el consumo de leche entera. Las investigaciones recientes han demostrado que esta asociación no es tan directa como se pensaba. Además, la leche contiene compuestos potencialmente beneficiosos para la salud cardiovascular, lo que matiza las recomendaciones anteriores sobre su consumo.