Salud
Fatiga sin causa aparente: así afecta la astenia primaveral a cuatro de cada diez personas
El origen de esta dolencia responde a un proceso de adaptación del organismo a los cambios propios de la primavera


Publicado el 22/05/2026 a las 05:00
El cambio de estación no siempre se traduce en más energía. Con la llegada de la primavera, una parte importante de la población experimenta cansancio, falta de concentración o alteraciones del sueño sin una causa clara. Es lo que se conoce como astenia primaveral, un fenómeno que, según la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), puede afectar hasta al 40% de los españoles.
Esta sensación de debilidad, tanto física como mental, no suele aparecer sola. A menudo viene acompañada de síntomas como jaquecas, problemas de memoria, irritabilidad, apatía o pérdida de apetito. En muchos casos, quienes la padecen sienten que su rendimiento diario disminuye sin que exista un motivo evidente.
El origen de esta situación no se encuentra en una enfermedad concreta. Los especialistas coinciden en que no se trata de una patología ni de un diagnóstico clínico como tal. Más bien responde a un proceso de adaptación del organismo a los cambios propios de la primavera, como el aumento de horas de luz, la subida de las temperaturas o el cambio al horario de verano.
“Tras el invierno, el organismo tiene que ajustarse a nuevas condiciones, y ese proceso puede generar cierta sensación de fatiga que dificulta la rutina diaria”, explica Julio Maset, médico, al referirse a este tipo de cuadros frecuentes en estas fechas.
Entre los factores que influyen también se encuentran los cambios en los hábitos de vida, ya que con el buen tiempo se incrementan las actividades al aire libre, varían los horarios y se alteran las rutinas. Todo ello contribuye a un desajuste temporal del organismo.
A nivel fisiológico, se apunta a una alteración en la regulación hormonal vinculada al hipotálamo, una zona del cerebro especialmente sensible a los ciclos de luz y oscuridad. Este proceso puede afectar a la producción de sustancias como la serotonina, la melatonina o las endorfinas, relacionadas con el estado de ánimo, el descanso y la energía.
Pese a la incomodidad que genera, la astenia primaveral suele ser leve y pasajera. No obstante, los expertos advierten de que, si los síntomas se prolongan en el tiempo o se intensifican, conviene descartar otras causas, como alergias u otros problemas de salud.