Nutrición
La dieta flexitariana: la opción "saludable, sostenible y más económica" que destaca la OCU
Se trata de una forma de alimentación "más pobre en carne, sin llegar a ser vegetariana"


Publicado el 20/05/2026 a las 05:00
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha puesto el foco en la llamada dieta flexitariana, un modelo de alimentación que reduce el consumo de carne sin eliminarlo por completo y que combina alimentos de origen vegetal con cantidades moderadas de productos animales.
Según explica la propia OCU, se trata de una forma de alimentación "más pobre en carne, sin llegar a ser vegetariana", en la que se priorizan frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, frutos secos y otras fuentes vegetales de proteína, reservando el consumo de carne, pescado y huevos para ocasiones más limitadas.
UNA DIETA MÁS EQUILIBRADA Y RESPETUOSA CON EL ENTORNO
La OCU señala que este patrón alimentario no solo tiene beneficios para la salud, sino también para el medio ambiente. Al basarse en alimentos de origen vegetal y reducir la dependencia de productos cárnicos, la dieta flexitariana se alinea con recomendaciones nutricionales actuales orientadas a mejorar la sostenibilidad del sistema alimentario.
En este sentido, la organización recuerda que este tipo de dieta está estrechamente relacionada con el modelo tradicional de dieta mediterránea, que históricamente se ha basado en el consumo abundante de vegetales y un uso moderado de alimentos de origen animal.
TAMBIÉN PUEDE AYUDAR AL BOLSILLO
Otro de los puntos destacados por la OCU es el impacto económico. Según sus análisis, este tipo de alimentación puede resultar más barata en muchos casos, especialmente en países de renta media y alta, donde sustituir parte del consumo de carne por legumbres, verduras y cereales integrales reduce el gasto total de la cesta de la compra .
La organización insiste en que comer bien no tiene por qué ser más caro, siempre que se prioricen alimentos frescos, de temporada y poco procesados.
El interés por la dieta flexitariana ha crecido en los últimos años como respuesta a la preocupación por la salud, el bienestar animal y el impacto ambiental de la producción de alimentos.