Expertos avisan del grave error que se comete en los baños públicos: "Los pies apoyados es lo mejor"
Médicos y microbiólogos recomiendan sentarse en el inodoro de los baños públicos para evitar riesgos, resaltando la importancia clave de la higiene de manos para prevenir enfermedades.


Actualizado el 17/09/2025 a las 10:42
La utilización de baños públicos genera a menudo una serie de dudas asociadas a la higiene y los posibles riesgos, especialmente por el temor a bacterias y patógenos habituales en este tipo de instalaciones. Muchas personas, por precaución, prefieren no sentarse directamente en la taza del inodoro y optan por mantenerse en cuclillas o revestir el asiento con papel, creyendo que así reducen la exposición a infecciones o enfermedades transmisibles.
Sin embargo, las investigaciones científicas y los especialistas en salud pública insisten en que la opción más saludable y segura es sentarse en el váter y apoyar los pies sobre el suelo al usar baños públicos. De acuerdo con diversos microbiólogos y dermatólogos consultados, la piel actúa como protección eficaz y, por tanto, el contacto directo con el asiento supone un riesgo mínimo, siempre y cuando no haya lesiones abiertas.
ANÁLISIS DE LOS RIESGOS EN BAÑOS COMPARTIDOS
Un estudio de la Universidad de Colorado, publicado en la revista PLOS ONE, analizó numerosas superficies presentes en aseos públicos. El informe detalló que mientras que los asientos pueden contener restos de bacterias intestinales, es en los suelos donde se encuentra mayor diversidad microbiana. Por otra parte, las zonas como pomos, grifos y dispensadores, habituales puntos de contacto con las manos, concentran bacterias propias de la piel humana. El grupo de investigación subrayó que la vía de transmisión más relevante es el contacto de manos sin lavar, señalando que la medida más efectiva es simplemente lavarse bien las manos después de usar el baño.
SENTARSE, LA ÚNICA MEDIDA REALMENTE SEGURA
La percepción negativa sobre el asiento de los inodoros públicos no se corresponde con la realidad epidemiológica. Según microbiólogos consultados, el asiento como tal no supone una fuente relevante de contagio de enfermedades, ya que la piel funciona como barrera y limita la entrada de microorganismos. Únicamente representan un peligro cuando existe una herida abierta o se produce contacto directo con zonas sensibles y vulnerables.
ERRORES COMUNES: MANTENER POSTURAS INCORRECTAS
A pesar de los datos, muchas personas optan por colocarse en cuclillas y "flotar" sobre el inodoro en vez de tomar asiento. Expertos en suelo pélvico advierten de que esta práctica, lejos de proteger la salud, puede incrementar el riesgo de infecciones urinarias o problemas en la musculatura pélvica. Cristina Jurado, fisioterapeuta especialista, incide en que 'evita ponerte en cuclillas, especialmente si se trata de usar un inodoro', y añade que esta posición incrementa la presión en la zona pélvica y dificulta el vaciado completo de la vejiga. De hecho, la repetición de este gesto podría estar ligada a problemas como hemorroides, prolapsos o debilidad muscular.
LA CLAVE ESTÁ EN LA HIGIENE PERSONAL
Los especialistas recomiendan adoptar la postura natural de sentarse y apoyar los pies en el suelo, asegurando la salud del suelo pélvico y minimizando los riesgos. Así, el énfasis debe ponerse en una adecuada higiene de manos tras el uso del baño público, ya que solo así se limita la verdadera vía de transmisión de gérmenes. En definitiva, sentarse correctamente y seguir las pautas de limpieza personal continúa siendo la mejor defensa frente a cualquier posible infección.