Un experto revela cómo mejorar tu descanso y evitar el insomnio: “Incentiva los estados mentales negativos”
El neurocientífico y experto en sueño Pablo Barrecheguren da consejos en una charla divulgativa en el canal de YouTube Aprendemos Juntos 2030


Publicado el 04/09/2025 a las 15:18
Dormir adecuadamente es una necesidad vital que impacta directamente en la salud física y mental. Así lo ha subrayado recientemente el reconocido neurocientífico y experto en sueño Pablo Barrecheguren en una charla divulgativa en el canal de YouTube Aprendemos Juntos 2030.
Barrecheguren destaca que establecer rutinas saludables de sueño es imprescindible para evitar el agotamiento crónico y favorecer un buen rendimiento diario.
En España, donde las jornadas laborales y sociales son cada vez más intensas, normalizar la falta de sueño y compensarla con múltiples dosis de cafeína no es solo perjudicial, sino peligroso para el bienestar general.
El experto en neurobiología alerta de que el insomnio no debe considerarse un simple malestar pasajero, sino una condición que puede agravar otros problemas de salud, como la depresión, generando un círculo vicioso complicado de romper. “Incentiva los estados mentales negativos”, asegura Barrecheguren en la charla.


Además, el especialista ha llamado la atención sobre la importancia de una atención médica adecuada para quienes sufren trastornos del sueño persistentes, ya que cumplir con las reglas básicas de higiene del sueño no siempre garantiza un descanso eficiente, principalmente cuando existen patologías subyacentes que interfieren en la calidad del descanso nocturno.
IMPORTANCIA DEL SUEÑO PARA LA SALUD FÍSICA Y MENTAL
Durante su intervención, el neurocientífico recuerda cómo un sueño reparador influye directamente en procesos biológicos esenciales, como la consolidación de la memoria, la capacidad de aprendizaje o la salud cardiovascular.
La falta de sueño puede afectar negativamente estas funciones, generando consecuencias que a largo plazo se traducen en empeoramiento significativo de la calidad de vida.
También hace especial hincapié en que el agotamiento constante no debe normalizarse. En España, una cultura excesivamente estimulante con un alto consumo de cafeína o prácticas como dormir a ratos, no es una solución real ni saludable para quienes necesitan recuperar energías.
El vínculo del insomnio con trastornos como la depresión es especialmente preocupante, pues ambos se retroalimentan y dificultan una mejora si no son tratados adecuadamente. El neurocientífico detalla que entender estas interrelaciones debería ser prioritario para promover políticas públicas y estrategias individuales que favorezcan un descanso real y efectivo para la población.
RECOMENDACIONES PRÁCTICAS PARA OPTIMIZAR EL DESCANSO
En cuanto a las recomendaciones concretas, se destacó la importancia de evitar el consumo de alcohol cerca de la hora de acostarse.
Aunque pueda parecer que el alcohol ayuda a dormir al provocar somnolencia inicial, su efecto posterior es altamente perjudicial, alterando las fases profundas del sueño y provocando despertares frecuentes que deterioran la calidad del descanso.
El especialista resumió su consejo con una frase llamativa, ahora muy vigente en España: "Si vamos a beber, el tardeo es nuestro amigo", sugiriendo que, para no afectar negativamente la noche, es mejor consumir alcohol con suficiente anticipación para que no interfiera en el sueño.
Respecto a la cafeína, recomienda limitar su ingesta a las primeras horas del día, idealmente evitando consumirla después de las 14:00 horas. Su efecto estimulante varía según cada persona, pero esta pauta general ayuda a que no distorsione el ciclo natural de sueño.
También subraya la relevancia de respetar horarios regulares para la cena —preferiblemente dos o tres horas antes de dormir— y fomentar un ambiente propicio para descansar, libre de ruidos, luces intensas y especialmente sin pantallas electrónicas que alteran la producción de melatonina.
EL TRATAMIENTO DEL INSOMNIO Y SU ABORDAJE TERAPÉUTICO
Desde una perspectiva clínica, el abordaje inicial para el insomnio debería ser preferentemente terapéutico y no farmacológico, poniendo en práctica técnicas de terapia cognitivo-conductual para modificar hábitos y pensamientos que perjudican el sueño.
No obstante, el experto afirma que la medicación puede tener un lugar válido si se utiliza de forma adecuada y bajo supervisión médica, por lo que no debe ser demonizada en absoluto. Cada caso requiere un diagnóstico personalizado dentro de un marco de atención sanitaria eficiente y accesible.
De hecho, el neurocientífico, que tiene propias dificultades respiratorias que afectan su descanso, enfatizó que existen factores de salud fuera del control individual que hacen necesaria la intervención médica especializada para garantizar un sueño de calidad.