Dormir con aire acondicionado o ventilador, ¿es bueno? ¿Y los niños?
Si no se siguen unas recomendaciones básicas, puede ser perjudicial para nuestra salud


Actualizado el 18/08/2021 a las 09:34
Durante los últimos días la meteorología ha sido la protagonista con una intensa ola de calor que dejó 40 grados en Pamplona y otras muchas localidades, lo que obligó a activar la alerta amarilla por altas temperaturas. Una situación que parece que se repetirá con más frecuencia a causa del cambio climático, que en el caso de Navarra ya está provocando el repliegue del bosque pirenaico.
El descenso generalizado de temperaturas de esta semana ha dado un respiro pero de cara al viernes se espera un nuevo ascenso en los termómetros, que pueden superar los 35 grados. Para sobrellevar este calor, una de las herramientas más utilizadas es el aire acondicionado y, por supuesto, los ventiladores.
En este punto, muchas personas se preguntan si es conveniente dormir con el aire acondicionado encendido o con el ventilador en marcha. Y la verdad es que si no se siguen unas recomendaciones básicas, sí puede ser perjudicial para nuestra salud.
En cuanto a los niños, un uso adecuado del aire no afecta a su salud, por lo que si se utiliza de acuerdo a estas recomendaciones no hay ningún problema.
¿CÓMO HACER UN BUEN USO DEL AIRE?
Utilizar de forma correcta el aire acondicionado es muy sencillo. Los expertos aconsejan evitar su uso continuado durante varias horas, así como los cambios bruscos de temperaturas.
Además, explican que es necesaria una adecuada y constante hidratación, para hacer frente a la sequedad del ambiente y, si es posible, usar humidificadores. Asimismo, mantener una dieta equilibrada y adoptar medidas higiénicas como el lavado de manos es esencial.
¿CUÁL DEBE DE SER LA TEMPERATURA IDÓNEA?
La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) destaca que mantener una temperatura entre 24 y 26 grados es suficiente para hacer frente a los efectos del calor.
Basta con seleccionar 5 grados por debajo de la temperatura exterior para obtener una sensación de frescor, añade.
¿QUÉ PROBLEMAS PUEDE CAUSAR?
Según advierte la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORL-CCC), el uso del aire acondicionado puede incrementar las patologías de garganta durante los meses de verano. Las variaciones bruscas de temperatura y humedad, por el contraste entre recintos cerrados con aire frío y las altas temperaturas de la calle, son las responsables de estos problemas, explican.
De esta manera, el aire frío y seco que expulsa un aire acondicionado genera una serie de alteraciones en los sistemas de defensa naturales de la nariz y garganta. Los cilios pierden movilidad y la circulación de la mucosa es más lenta. Esto puede derivar en otros dos problemas de salud: sinusitis y otitis.
Asimismo, el ambiente seco generado por el uso de estos aparatos puede dar lugar a faringitis. Las señales de alerta son sensación de quemazón, carraspeo o tos.
Además, el ambiente seco y las bajas temperaturas pueden causar el síndrome del ojo seco, sobre todo en los usuarios de lentillas.
El abuso del aire acondicionado también puede ocasionar contracturas musculares, dolores cervicales, lumbalgias, tortícolis e incluso parálisis faciales. Otro riesgo para la salud es la aparición de dermatitis, porque la sequedad ambiental se traslada a la piel y puede originar irritaciones dérmicas o exacerbar afecciones preexistentes.