Activar Notificaciones

×

Su navegador tiene las notificaciones bloqueadas. Para obtener mas informacion sobre como desbloquear las notificaciones pulse sobre el enlace de mas abajo.

Como desbloquear las notificaciones.

PSICOLOGÍA

Qué es el síndrome del impostor y cómo controlarlo

Diversos estudios aseguran que siete de cada diez personas lo han sufrido alguna vez en su vida

¿Qué es el síndrome del impostor y cómo controlarlo?
Qué es el síndrome del impostor y cómo controlarlo
CEDIDA
Actualizada 25/05/2020 a las 10:11

A menudo, la autoexigencia no es suficiente para muchas personas. Algunas, de hecho, se mueven en un constante ir y venir durante el que a menudo tienen la sensación de no estar nunca a la altura de las circunstancias. Suelen creer que no son suficientemente competentes en su trabajo, por ejemplo, o a la hora de estudiar pese a alcanzar sus metas. No son personas raras, solo sufren el llamado 'síndrome del impostor'.

Las psicólogas Suzanne Imes y Pauline Clance acuñaron el término por primera vez en el año 1978 para designar un fenómeno psicológico que se da en todos aquellos individuos incapaces de asumir sus logros personales y que sienten un miedo frecuente a que se descubra su supuesto fraude.

Da igual que posean una carrera profesional de éxito, logros académicos que alcanzan la matrícula de honor o que reciban elogios por todas partes, si alguien tiene el ‘síndrome de impostor’ seguirá pensando que todo se debe a golpes de buena suerte o factores externos, que además no merece ser tan valorado y que es una persona deshonesta. Por cierto, no está solo en el mundo, los estudios realizados aseguran que siete de cada diez personas lo han sufrido alguna vez en su vida.

¿CUÁLES SON SUS POSIBLES CAUSAS?

Los expertos hablan de cinco motivos principales en el origen del ‘síndrome del impostor’:

Experiencias familiares: personas que han sufrido críticas a lo largo de su infancia o juventud, presión para sacar buenas notas, comparaciones constantes con otros hermanos, hijos de padres muy exitosos o cuyo entorno más próximo (padres, profesores, hermanos mayores, abuelos... ) desmerecieron de forma constante sus aptitudes. También puede presentarse en personas que sacaban malas notas pero posteriormente han conseguido el éxito profesional.

Estereotipos sexuales: un informe encargado por Acess Commercial Finance en Reino Unido indicó que los hombres tenían un 18% menos de posibilidad de sufrirlo. Las presiones sociales, el mensaje de lo que debe ser una mujer realizada, el peso de ser madre y tener éxito profesional a la vez son estigmas que provocan su aparición. Por otro lado, los jóvenes también son más propensos a sufrirlo. En el mismo estudio, el 86% de los jóvenes de 18 a 34 años de edad admitieron haber sentido que no merecían su puesto de trabajo.

Las diferencias salariales: la realidad de la mujer en el mundo laboral es también una de las causas de esta patología.

El nivel de exigencia: las personas que sufren el ‘síndrome del impostor’ suelen tener un nivel de exigencia muy alto y marcarse objetivos casi imposibles. De hecho, suele manifestarse más en personas con alto rendimiento.

La forma de percibir la realidad: personas que creen que todo lo que les ocurre (sea bueno o malo) depende de factores externos y no méritos propios: los favoritismos, la buena o la mala suerte, la casualidad, tener de lado a ciertas personas...

¿SOY UN IMPOSTOR?

Estos son algunos de síntomas que pueden hacernos sospechar que estamos pasando el ‘síndrome del impostor’:

  • Creencia de que los logros o éxitos no son merecidos; considerar que se deben a la suerte, al azar o a que otras personas le han ayudado a conseguirlos.
  • Falta de confianza en las propias competencias que le han llevado a conseguir sus éxitos.
  • Miedo a que los demás descubran su fraude.
  • Inseguridad en el ámbito académico, laboral, e incluso en las relaciones sociales.
  • Expectativas de fracaso ante situaciones similares a las que previamente han superado con éxito.
  • Reducción de la motivación de logro asociada a la falta de confianza en sí mismo.
  • Sucumbir a emociones negativas sin motivo aparente: ansiedad, tristeza, desesperanza...

¿ES POSIBLE APRENDER A GESTIONARLO?

Los especialistas recomiendan algunas tácticas que pueden ayudar reconducirse a quienes sufren el ‘síndrome de impostor’. Una de ellas sería la de aprender a realizar valoraciones adecuadas de la realidad y, en concreto, de los propios éxitos y fracasos. Un método sencillo podría consistir en anotar cada éxito o fracaso e indicar si se cree que depende de uno mismo, de un factor externo, si se ha producido de forma ocasional o podría volver a darse en otras circunstancias, reflexionando luego sobre lo que se ha contestado y contrastándolo, si es posible, con lo que piensan sobre ello otras personas del entorno. Otra buena estrategia pude ser la de anotar cuales son los puntos débiles y fuertes tanto a nivel laboral como personal y platearse una estrategia para mejorar los que flojean. Por supuesto, el apoyo de un psicólogo y/o un coach puede ayudar a mejorar la autoestima y potenciar las aptitudes y habilidades.


Comentarios
Te recomendamos que antes de comentar, leas las normas de participación de Diario de Navarra

volver arriba
Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE