Halloween
El pueblo inglés con más "fantasmas" que pubs
La reputación como uno de los pueblos más embrujados de Inglaterra atrae cada año a curiosos, aficionados a lo paranormal y cazafantasmas, especialmente cuando se acerca Halloween


Publicado el 31/10/2026 a las 05:00
Hay localidades inglesas famosas por sus jardines, sus castillos o sus pubs centenarios. Pero Pluckley, un pequeño pueblo del condado de Kent, presume de algo mucho más inquietante: tener más fantasmas que bares.
Situado a poco más de una hora de Londres en tren, este rincón de la campiña inglesa parece a primera vista un lugar apacible, con casas de ladrillo, una iglesia histórica y apenas un par de pubs. Sin embargo, su fama se debe a otro tipo de vecinos. Según la tradición local, por sus calles, bosques y caminos deambulan doce fantasmas "oficiales", una cifra que supera con creces el número de establecimientos donde tomar una pinta.
La reputación de Pluckley como uno de los pueblos más embrujados de Inglaterra atrae cada año a curiosos, aficionados a lo paranormal y cazafantasmas, especialmente cuando se acerca Halloween. Unos mapas repartidos por la localidad señalan incluso algunos de los lugares donde supuestamente se producen los encuentros más frecuentes con presencias del más allá.
Entre las historias más conocidas figuran las de la Dama Roja y la Dama Blanca, dos espectros vinculados a la iglesia de St. Nicholas. La primera, según la leyenda, busca desde hace siglos la tumba de su hijo en el cementerio. La segunda estaría relacionada con una aristócrata que habría sido enterrada en varios ataúdes forrados de plomo dentro de la cripta familiar.
Pero la lista de apariciones va mucho más allá. En los alrededores del pueblo se habla de una vendedora de berros, un maestro colgado, un molinero, un coronel fallecido trágicamente e incluso de un carruaje fantasma que recorre los caminos durante la noche. A ellos se suman los inquietantes relatos procedentes de Dering Wood, conocido por muchos como Screaming Woods, el “bosque de los gritos”, donde algunos aseguran escuchar alaridos que emergen de la espesura.
Ni siquiera los pubs escapan a esta atmósfera sobrenatural. El histórico Black Horse, con más de tres siglos de historia, acumula testimonios de clientes que afirman haber visto objetos moverse solos o haber escuchado la presencia de un niño invisible. En el Dering Arms, junto a la estación, algunos vecinos aseguran distinguir la figura de una anciana asomada a una ventana.
Sin embargo, detrás de muchas de estas historias hay una mezcla de tradición oral, imaginación popular y hechos reales. Investigaciones recientes han identificado a algunas de las personas que inspiraron las leyendas y han aportado explicaciones más terrenales para ciertos fenómenos. Incluso los misteriosos gritos del bosque podrían tener un origen mucho menos paranormal: los zorros en época de celo.
Aun así, la fama de Pluckley sigue intacta. Porque en este pequeño pueblo inglés las historias del más allá continúan siendo uno de sus mayores reclamos turísticos.