Por qué hay que envolver el pasaporte en papel de aluminio para evitar riesgos

La práctica de forrar documentos biométricos en papel aluminio se extiende como medida contra el skimming digital y la lectura no autorizada de chips RFID

No es suficiente el pasaporte para entrar en EE UU
AmpliarAmpliar
El pasaporte tiene un chip que utiliza tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID), lo que permite leer la información sin contacto físicoPIXABAY
No es suficiente el pasaporte para entrar en EE UU

CerrarCerrar

Diario de Navarra

Actualizado el 19/04/2026 a las 14:39

Envolver el pasaporte en papel de aluminio se ha convertido en una práctica cada vez más habitual entre viajeros preocupados por la seguridad de sus datos personales. Esta técnica, que puede resultar llamativa a primera vista, responde a una amenaza real: la posibilidad de que dispositivos electrónicos lean la información contenida en los pasaportes biométricos sin necesidad de contacto físico

Los documentos de identidad actuales incorporan tecnología RFID que, aunque facilita los controles fronterizos, también abre la puerta a nuevos riesgos de seguridad.

La mayoría de los pasaportes expedidos en la actualidad son biométricos e integran un chip electrónico que almacena datos personales como nombre, fotografía y fecha de nacimiento. Este chip funciona mediante identificación por radiofrecuencia, un sistema que permite la lectura remota de la información sin que exista contacto directo con el documento. Precisamente esta característica, diseñada para agilizar trámites administrativos, constituye también su principal vulnerabilidad frente a posibles lecturas no autorizadas.

El debate sobre esta medida de protección se intensificó tras hacerse viral en redes sociales y foros de viajeros, donde usuarios comparten experiencias y recomendaciones sobre cómo proteger documentos contra el skimming digital.

EL SKIMMING DIGITAL: UNA AMENAZA TÉCNICAMENTE VIABLE

El skimming consiste en el uso de lectores RFID portátiles para capturar información de documentos o tarjetas sin que la víctima lo advierta. Aunque no se trata de una práctica masiva, en lugares concurridos como aeropuertos o estaciones existe la posibilidad teórica de que alguien se aproxime lo suficiente con un dispositivo lector. La técnica permite extraer datos básicos del chip sin necesidad de sustraer físicamente el pasaporte, lo que dificulta su detección.

Los expertos en ciberseguridad reconocen que, si bien los casos documentados de este tipo de robo de información son limitados, la amenaza es técnicamente factible y no debe descartarse por completo, especialmente en contextos de alta afluencia de público.

Cuando se envuelve un pasaporte en papel de aluminio, se crea una barrera basada en el principio de la jaula de Faraday. Este fenómeno físico, descubierto en el siglo XIX, establece que un material conductor bloquea las ondas electromagnéticas externas, impidiendo que penetren en su interior. En términos prácticos, el aluminio actúa como escudo que impide que los lectores RFID accedan al chip del documento.

La efectividad de esta técnica depende, no obstante, de la integridad de la envoltura. Si el papel presenta grietas o roturas, la protección disminuye considerablemente, ya que las ondas electromagnéticas pueden filtrarse a través de los espacios abiertos. Además, resulta poco práctico durante los controles de seguridad, donde es necesario mostrar el documento con frecuencia.

LIMITACIONES DEL MÉTODO CASERO

Aunque el papel de aluminio ofrece una solución económica e inmediata, presenta varios inconvenientes importantes. Su fragilidad hace que se rompa fácilmente con el uso cotidiano, especialmente cuando el pasaporte se guarda en mochilas o bolsillos junto con otros objetos. Cada arruga o perforación reduce su capacidad protectora.

Asimismo, desenvolver y volver a envolver el documento en cada control resulta incómodo y llama la atención innecesariamente. Por estas razones, aunque funciona como medida puntual en situaciones específicas, no constituye la opción más recomendable para un uso continuado.

FUNDAS CON BLOQUERO RFID: ALTERNATIVA MÁS PROFESIONAL

El mercado ofrece fundas especialmente diseñadas con tecnología de bloqueo RFID que aplican el mismo principio de la jaula de Faraday mediante materiales conductores integrados en el tejido. Estas fundas presentan ventajas significativas: son más resistentes, discretas y cómodas de usar en comparación con el papel de aluminio.

Además de su mayor durabilidad, las fundas RFID son reutilizables a largo plazo y su precio resulta asequible, generalmente no supera los dos euros. Están disponibles en diversos formatos que permiten proteger no solo pasaportes, sino también tarjetas de crédito y otros documentos con tecnología de radiofrecuencia, ofreciendo una solución integral para la protección de datos personales durante los viajes.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora