Patrimonio
La catedral que esconde la "Capilla Sixtina del Renacimiento español" a 10 minutos de Navarra
Santa María de la Huerta de Tarazona guarda en su interior una joya pictórica única en el país y redescubierta recientemente tras un largo proceso de restauración


Publicado el 13/04/2026 a las 05:00
A apenas 10 minutos de Navarra, el tiempo que cuesta viajar entre Monteagudo y Tarazona, se levanta uno de los tesoros artísticos más sorprendentes -y todavía poco conocidos- del norte de España: la catedral de Santa María de la Huerta de Tarazona, un templo que combina siglos de historia y que guarda en su interior una joya pictórica única en el país.
El edificio, desde fuera, ya anticipa su singularidad. Su arquitectura mezcla el gótico francés con influencias mudéjares y elementos renacentistas, dando lugar a un conjunto excepcional dentro del patrimonio español.
La construcción del templo comenzó en el siglo XII y fue consagrada en 1232, aunque su aspecto actual es fruto de ampliaciones y reformas que se prolongaron hasta el siglo XVI.
Esa larga evolución explica su riqueza estilística: desde los primeros elementos góticos hasta la explosión decorativa del Renacimiento, pasando por la impronta mudéjar que caracteriza a Aragón.
Pero si hay un espacio que ha convertido a esta catedral en un destino imprescindible es su cimborrio y la decoración pictórica que lo cubre.
LA "CAPILLA SIXTINA DEL RENACIMIENTO ESPAÑOL"
El sobrenombre no es casual. La catedral de Tarazona es conocida como la “Capilla Sixtina del Renacimiento español” por las espectaculares pinturas que decoran sus bóvedas y cúpula.
Estas obras, realizadas en el siglo XVI, presentan figuras de profetas, sibilas y escenas simbólicas ejecutadas en grisalla sobre fondos dorados, creando un efecto visual envolvente y de gran riqueza iconográfica.
El resultado es un programa artístico profundamente humanista, donde conviven referencias religiosas, clásicas y mitológicas, algo poco habitual en templos de la época y que refleja el espíritu del Renacimiento.
UN TESORO REDESCUBIERTO TRAS DÉCADAS DE RESTAURACIÓN
Durante años, gran parte de esta decoración permaneció oculta bajo capas de pintura. Las restauraciones modernas han permitido recuperar colores, escenas y detalles que habían desaparecido, revelando la verdadera magnitud del conjunto artístico.
Hoy, la catedral no solo es uno de los mejores ejemplos del tránsito del medievo al Renacimiento en España, sino también un referente internacional para el estudio de estos procesos artísticos.
Ubicada en Tarazona, en las faldas del Moncayo, esta catedral se convierte en una escapada perfecta para quienes viven o visitan Navarra. En menos de un cuarto de hora en coche, es posible pasar de territorio navarro a descubrir uno de los interiores más impactantes del patrimonio aragonés.