Rutas por Navarra: un paseo con niños desde un curioso pueblo-calle para descubrir un búnker y un dolmen
Un recorrido circular sencillo en el Pirineo navarro que combina naturaleza, memoria histórica y vestigios prehistóricos siguiendo parte del Camino de Santiago


Publicado el 03/10/2025 a las 05:00
En el Pirineo navarro, a medio camino entre Roncesvalles y Zubiri, se encuentra Aurizberri-Espinal, un pueblo-calle rodeado de montañas y prados en el que la historia y la naturaleza se dan la mano. Desde aquí parte una ruta circular perfecta para familias, que recorre apenas 5,5 kilómetros y permite descubrir en un mismo paseo un hayedo centenario, un búnker de la Guerra Civil y un dolmen prehistórico.
Esta ruta se publica en el nº80 de la revista Conocer Navarra.
El itinerario comienza junto a la iglesia de San Bartolomé, en el centro de Espinal. Tras cruzar la carretera, el sendero se une brevemente al Camino de Santiago Francés, que cada día recorren decenas de peregrinos en su etapa entre Roncesvalles y Zubiri. Prados con ganado caballar, vacuno y ovino acompañan los primeros metros de la ruta, junto a bordas y pequeñas explotaciones ganaderas que reflejan la vida tradicional de la zona.


Poco después, el camino se adentra en el hayedo de Zobeta, un bosque mágico en el que predominan las hayas, aunque también crecen fresnos, robles, castaños, avellanos y arbustos como boj o espino albar. La sombra, el frescor y la alfombra de hojarasca convierten este tramo en un espacio perfecto para dejar volar la imaginación de los más pequeños.


En lo alto del monte Zobeta (962 m) se encuentra uno de los hitos de la ruta: un búnker camuflado entre la vegetación, construido en los años 30 como parte de la Línea P, el sistema defensivo ideado durante la Guerra Civil. Aunque nunca llegó a usarse, se conserva en buen estado y supone un recordatorio de la memoria histórica de la zona.
El descenso nos lleva hasta el dolmen de Dondoro, un vestigio de la Edad del Hierro del que apenas se conservan algunas piedras, pero que recuerda la importancia megalítica del Pirineo navarro. De hecho, en el entorno se han documentado una veintena de dólmenes, muchos de ellos estudiados por los etnólogos Telesforo Aranzadi y José Miguel de Barandiarán.
El camino continúa hacia el puerto de Mezkiriz, donde vuelve a confluir con el Camino de Santiago. Tras cruzar con precaución la carretera nacional, el sendero regresa a Espinal entre prados y bosques, con amplias vistas hacia montañas como Mendiaundi, Mendilatz o Ortzanzurieta.
De vuelta en el pueblo, la ruta puede completarse con un paseo por la calle principal, siempre engalanada, o con una visita a la exposición de miliarios romanos hallados en la antigua calzada de Nagore. También merece la pena detenerse ante la colección de estelas funerarias discoideas junto al cementerio, testimonio del arte popular pirenaico.


En definitiva, esta ruta por Espinal es un paseo corto, fácil y variado, que combina naturaleza, arqueología y patrimonio histórico. Una forma ideal de disfrutar del Pirineo navarro con niños, en un entorno que invita a caminar despacio y descubrir sus secretos
Ficha técnica
- Inicio y final: Aurizberri-Espinal (iglesia de San Bartolomé)
- Distancia: 5,5 km (circular)
-Duración: 2 h aprox. con niños
-Dificultad: fácil
-Desnivel: moderado (suaves ascensos y descensos)
- Edad recomendada: a partir de 5 años; no apta para silletas
Te puede interesar

Te puede interesar

Te puede interesar

