A tiro de piedra: ¿Qué tres pinchos no puedes dejar de probar en la popular calle Laurel de Logroño?
Hay 63 establecimientos gastronómicos con sus especialidades en este corazón de la capital riojana, pero algunos son de toda la vida


Publicado el 05/11/2024 a las 18:13
Dicen que recorrer la calle Laurel de Logroño y sus aledañas (Travesía de Laurel, San Agustín y Albornoz) es recorrer el corazón de La Rioja y una de las mejores formas de experimentar el carácter riojano. Porque, además de un recorrido gastronómico único, con más de 60 bares y restaurantes, se disfruta de la cercanía, la calidez y la alegría que caracterizan a las gentes riojanas, entre las que todo el mundo se siente acogido.
1. 'LA OREJITA' DEL PERCHAS
1955 es el año en el que abrió El Perchas, un espacio emblemático de la calle Laurel que sigue contando con el cariño y el respeto de las nuevas generaciones. A su oreja rebozada, la de toda la vida, decidió añadir hace unos años la orejita picante, para ampliar su oferta y atraer a un público más joven, que ha mirado sin suspicacias esta parte del cerdo que en El Perchas se sirve con una salsa de tomate picante en un bollito de pan caliente.


2. 'LOS COJONUDOS' DEL MURO
El proyecto del bar restaurante El Muro, de la calle Laurel, comenzó a finales de los ochenta, coincidiendo con la caída del Muro de Berlín (1989) y poco antes del estreno de la película ‘El Muro’ de Pink Floid. Uno de sus pinchos especialidad es ‘el cojonudo’, al que le han dado una ‘vuelta’ con un bollito de pan relleno de picadillo, coronado con huevo de codorniz y pimiento rojo


3. 'LOS CHAMPIÑONES' DEL SORIANO O EL BAR ÁNGEL
El bar Ángel, especialista en el pincho de champiñones, abrió sus puertas casi una década antes que El soriano, cuyos dueños, como su propio nombre indica, provenían de la ciudad numantina. Los ingredientes del pincho en ambos establecimientos son pocos: champiñón, gamba, pan y un palillo para consolidarlos. Y un aderezo que chisporrotea sobre la plancha y cuya fórmula no revelarán nunca. Además de los ‘champis’ del Soriano o el Ángel, hay un tercer establecimiento que los comercializa: La Cueva de Floren, en la cercana calle San Juan.


