Turismo
Qué ver en la Ribera de Navarra al margen de las Bardenas Reales
Diez localidades como muestra del patrimonio


Actualizado el 27/07/2023 a las 13:21
El tiempo libre y las ganas de conocer se dan la mano cada agosto y nos empujan a visitar lugares llenos de historia y naturaleza. Y no hay destino que combine mejor ambos factores que Navarra. La Comunidad Foral está repleta de rincones especiales de los que seguro has oído hablar alguna vez, pero todavía no eres consciente de la cantidad de secretos que aguardan tu llegada. Como alternativa a las afamadas Bardenas Reales, te proponemos una lista de diez enclaves de la Ribera de Navarra que merece la pena visitar este verano.
CORTES
Esta localidad navarra ofrece el equilibrio perfecto entre historia y naturaleza. La primera de ellas se ve representada por el Castillo del siglo XII que se sitúa en pleno núcleo urbano. Se trata de un bastión de origen musulmán que fue residencia de reyes navarros y escenario de importantes acontecimientos históricos. También presenció el paso de la Historia la Iglesia de San Juan Bautista, un templo gótico renacentista donde puedes encontrar un magnífico retablo central o un llamativo estilo barroco en algunas de sus tallas.
Si, por el contrario, lo que te apetece es pasear y disfrutar de la naturaleza, no te pierdas el parque de la huerta de Cortes. Es la antigua huerta del castillo que ha sido restaurada y convertida en parque municipal, donde te esperan más de 90 especies vegetales, un estanque y un anfiteatro con actuaciones al aire libre. Y en caso de que quieras continuar caminando puedes cruzar el Puente del Canal Imperial que, con más de dos siglos de vida, atraviesa el Canal Imperial de Aragón.


ABLITAS
Ablitas presenta su castillo como uno de sus principales atractivos turísticos. Una construcción medieval cuya estructura permitía conservar el agua en buenas condiciones durante periodos de sequía o asedios. Destaca sobre todo su torre que, tras ser restaurada en 2021, dispone de una terraza para disfrutar de unas vistas tan bellas como la vega, el parque de Bardenas Reales, el Moncayo y, en días despejados, los Pirineos.
Además, la naturaleza también da forma a este lugar. La laguna de Lor, situada entre Ablitas y Cascante, es uno de los diez humedales más importantes de Navarra. Suele estar habitada por carpas, pero también cuenta con la presencia de lucios y otras especies según la época del año.


CASCANTE
Los árboles que rodean la laguna y el agua que esta contiene suponen la unión con Cascante. Este municipio se comunica con su basílica, la Basílica del Romero, a través de una arquería que se ha convertido en su principal reclamo turístico. Está compuesta por 39 arcos que conducen a la construcción del siglo XVII y, en su interior, a la imagen de la Virgen del Romero. A la salida, en un edificio aledaño, puedes además visitar el Museo etnográfico y conocer la historia de Cascante.
Y si esto te despierta el interés por tus antepasados también puedes disfrutar en el yacimiento arqueológico de Pie Cordero. Lleva en proceso de excavación desde 2007 y ha dado lugar a hallazgos tan interesantes como una zona de producción de vino del siglo I a.C.


CORELLA
La historia tampoco desaparece en Corella, uno de los municipios que representa el barroco navarro. Sus iglesias, conventos, casas solariegas y palacios recuerdan el esplendor económico de otra época y nos cuentan el pasado de algunas de sus familias más ilustres como los Sesma, los Arteta o los Peralta. Cada una con su historia y anécdotas conforman una visita guiada que merece mucho la pena realizar.
Otras rutas por Corella que, en su caso, te harán disfrutar de la naturaleza son las que pasan por los embalses de La Estanca y la Estanquilla, la vega del río Alhama o la que se rodea de las encinas milenarias de ‘La Dehesilla’.


FUSTIÑANA
Los atractivos turísticos de Fustiñana son múltiples y se extienden desde rutas de monte y huerta hasta su gran patrimonio artístico representado en bienes eclesiásticos. Otra fuente de riqueza cultural son sus fiestas y tradiciones, entre las que destaca el lanzamiento de nueces. Tiene lugar cada tercer fin de semana de noviembre desde 1840 y consiste en arrojar más de 1.200 kilos de este fruto desde el balcón de la casa consistorial.


TUDELA
Quizá el edificio más emblemático de Tudela sea la catedral de Santa María. Declarada Monumento Nacional en 1884, cuenta con tres portadas vistosas y llenas de figuras talladas y con tesoros artísticos en su interior como el claustro románico. Si tras tu visita a la catedral sigues buscando arte, puedes acudir al Museo de Tudela, donde podrás admirar retablos renacentistas, imaginería religiosa de distintas épocas o delicadas piezas de orfebrería.
Por otra parte, puedes apostar por el turismo gastronómico si recorres el sendero de la isla de la Mejana. Allí se concentran algunas de las mejores huertas de la zona y podrás apreciar el valor del menú basado en verduras que degustarás cuando hagas una parada a mediodía.


FONTELLAS
En Fontellas se encuentra el oasis de la ribera navarra. Un remanso de paz donde los vecinos de la zona disfrutan de sus tardes de ocio en los meses de buen tiempo y que tiene una historia impactante. Su origen se remonta al siglo XVI y a la necesidad del reino de Aragón por asegurar la recolección de los frutos de sus tierras a todos los ciudadanos. Sin embargo, el hecho más conocido de su historia es la construcción de una de las construcciones hidráulicas más importantes de Europa que le dio el nombre de ‘El Bocal’. Se trata de un enclave donde el agua ocupa un papel protagonista y atrae a los turistas que desean relajarse en la naturaleza.


FITERO
El Monasterio de Fitero es el mayor atractivo de la localidad y constituye un punto de encuentro y partida hacia distintos paseos. La visita a este edificio incluye varias dependencias medievales como la iglesia abacial, de cruz latina, con tres naves y cabecera de girola con cinco capillas. Asimismo destacan los restos medievales en los muros de la biblioteca, vestigios de la antigua muralla y la sala capitular, construida en 1247.
La naturaleza también crea su propio arte en Fitero y ofrece a sus visitantes varias rutas a realizar como la de la Cruz de la Atalaya, de 7,7 kilómetros, o el Circuito de Roscas, de 8,2 kilómetros. Este último te permitirá además acercarte a las ruinas del castillo árabe de Tudején.


VALTIERRA
A pesar de ser uno de los destacados pueblos bardeneros, Valtierra cuenta con muchos otros atractivos turísticos dentro de su casco urbano. Ejemplo de ello son los restos de una fortaleza medieval islámica que fue tomada por los cristianos o ‘La Torraza’, una atalaya defensiva que ha sido recientemente restaurada y constituye un símbolo de la localidad. Además, la Iglesia de Santa María, construida en el siglo XVI, ofrece un retablo mayor renacentista para aquellos visitantes con interés artístico.
Como reclamo más natural llaman la atención las cuevas de este municipio que, excavadas por muchas familias valterrianas, sirvieron como viviendas hasta bien entrado el siglo XX. Hoy forman parte del legado cultural de Valtierra y se han recuperado como refugio climático y cultural.


ARGUEDAS
Del mismo modo, el casco urbano de Arguedas ofrece una gran variedad de enclaves que merece la pena visitar. Es el caso del Castillo de Arguedas, donde pueden apreciarse los restos de esta edificación que tuvo relevancia histórica durante toda la Edad Media y hasta la conquista del Reino de Navarra en 1512. Además, permite disfrutar de una vista panorámica del valle del Ebro que se te quedará grabada en la retina.
Si después de esa visita continúas con ganas de admirar la naturaleza, puedes dirigirte a las cuevas de esta localidad. Fueron excavadas por la propia población y sirvieron como moradas hasta bien entrado el siglo XX. Ahora pueden visitarse tanto de manera presencial como virtual.


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