Corella, la sorprendente y bella ciudad del vino y del Barroco
Un paseo por su casco antiguo, entre casas solariegas, palacios e iglesias, ofrece una lección magistral sobre el Barroco


Publicado el 02/04/2023 a las 06:00
"Corella, la bella”, aseguran quienes la habitan. Y quien la visita descubre que la rima no es casual ni una exageración de sus vecinos. La riqueza y belleza patrimonial de esta localidad ribera con categoría de ciudad es innegable y sorprende al visitante, que con un paseo por su casco antiguo asiste a una lección magistral sobre el Barroco de la mano de sus casas solariegas, palacios, iglesias y conventos.
Además de mucha historia y arte, Corella tiene una larga tradición vinícola, siendo la localidad navarra con mayor número de bodegas por habitante. En total, nueve. Destaca entre sus ricos vinos el moscatel.
Barroco en cada rincón
Deambular por sus calles antiguas siempre es un buen plan. Mejor aún si se sigue una de las visitas guiadas que traslada al turista directo a los siglos XVII y XVIII, aquella época de esplendor económico que queda patente en las casas que habitaron familias como los Sesma, Virto de Vera, Alonso, Escudero, Sanjuan, Goñi, Octavio de Toledo, Porlier-Miñano, Aguado, Gorraiz de Beaumont, etc.
Entre estas construcciones hidalgas destaca, por ejemplo, la Casa de los Alonso Sáenz, en el nº1 de la calle de la Reja. Aunque actualmente pertenece a este linaje, en su día fue la casa del tudelano José Lizaso y Guenduláin, uno de los personajes más acaudalados de la Ribera durante el último tercio del siglo XVIII. Destacan los balcones de la primera planta con rejería de diseño curvo y estilo francés nada típico en Navarra, así como el escudo de armas de los promotores de la vivienda en chapa y forja que se halla en el balcón principal y el doble alero de madera que corona la casa. En la actualidad, el edificio ha sido adquirido por el Ayuntamiento para ampliar las instalaciones administrativas municipales y proteger y recuperar el patrimonio histórico artístico de Corella.


Pero hay otras muchas casas palaciegas dignas de mención: como la Casa de los Sesma, en la que se alojaron en dos ocasiones Felipe V y su corte. O la de los Arteta, con sus preciosas decoraciones pictóricas que simulan balaustradas, es otro de los imponentes palacios del s.XVI con los que cuenta la ciudad.
Patrimonio religioso
La pujanza económica que históricamente ha tenido esta localidad también se evidencia en su patrimonio religioso. La parroquia de San Miguel, levantada en el siglo XV, es la más antigua de la ciudad. En su origen lució un marcado estilo gótico pero las sucesivas ampliaciones y reformas realizadas hasta el s. XVIII la convierten en una joya del barroco navarro. Sería un error no adentrarse en su interior para deleitarse con una profusa decoración escultórica y pictórica.
Con su alta torre decorada de ladrillo, destaca también la parroquia de Nuestra Señora del Rosario, en cuyo interior sorprende el cabecero cubierto por un imponente retablo. Así mismo, Corella cuenta con tres conventos y la muy querida basílica de Nuestra Señora del Villar, patrona de la ciudad. El interior del convento de las Benedictinas guarda entre sus paredes el Museo de Arte Sacro de la Fundación Arrese, una visita imprescindible para los curiosos del arte.
La Semana Santa
Quizá no tenga el renombre de la andaluza o la castellana, pero la Semana Santa en Corella se vive con gran emoción y fervor y es una de las celebraciones más importantes en estas fechas en Navarra.


El día clave es el Viernes Santo, cuando se celebran la escenificación de la ‘Función de las Siete Palabras’, en la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, al mediodía; y la procesión de la Pasión de Cristo, por la tarde. Se trata de un solemne desfile barroco del siglo XVIII, declarado de Interés Turístico en 1967 por ser una de las 50 procesiones más características y originales de España. La escena cumbre del drama es el “Encuentro de Cristo con Cirineo y la Verónica”.
Durante ‘Las Siete Palabras’, el altar, presidido por Cristo Crucificado, María Magdalena y San Juan, sirve de escenario para que el coro, el sacerdote y la orquesta interpreten las últimas siete frases que pronunció Jesús antes de su muerte.
La casi bicentenaria plaza de toros
Otro de los tesoros de esta ciudad ribera es su plaza de toros, que presume de ser una de las más antiguas de Navarra. Fueron tres corellanos –Miguel Poyales, Claudio Díaz e Hipólito Nieva- quienes en 1845 se asociaron para levantar el coso taurino. Compraron terrenos en el paraje de ‘Las Eras de Santa Bárbara’ y pusieron en marcha las obras, que concluyeron en 1847. Ya un año antes, con motivo de la boda de Isabel II, la plaza acogió una corrida de toros aunque aún no estuviesen finalizadas las obras. Recientemente, se han hecho obras de recuperación para poder poner un pequeño museo y adaptarse a la normativa foral.


CÓMO LLEGAR
Desde la AP-15 tomar la salida 50 para coger desde allí la carretera Tafalla - Fitero/N-121
que nos lleva hasta Corella.
IMPRESCINDIBLES
1. Visita guiada o autoguiada.
Para no perderse nada de Corella, la mejor opción son las visitas guiadas oficiales y gratuitas que se organizan los fines de semana a través de info@guiascorella.com. También hay dos rutas autoguiadas con señalética y códigos QR que permiten conocer la ciudad ‘Hidalga y barroca’ y las ‘Parroquias y conventos’.
2. Iglesia de San Miguel.
Obligatoria la visita al templo más antiguo de la ciudad, considerada la iglesia más importante del barroco en Navarra. El retablo mayor es una auténtica maravilla.
3. Museo de Arte Sacro.
Edificio conventual que recoge piezas de gran valor, como los impresionantes lienzos del pintor Claudio Coello, la colección de ornamentos litúrgicos o la sala dedicada al pintor corellano Antonio González Ruiz.
4 Enclaves naturales.
Si te gusta la naturaleza, no te pierdas la riqueza faunística de los embalses de La Estanca y la Estanquilla, un paseo por la vega del río Alhama, donde vive el visón europeo (especie en vías de extinción) o por las bellas encinas milenarias de ‘La Dehesilla’.
5 Rutas en bici.
Dos propuestas: la Vía de Italia in Hispanias (antigua ruta romana) que une Corella con Cortes y la Ruta saludable del Alhama, sendero circular que une Corella, Cintruénigo y Fitero.
RUTA ARQUEOLÓGICA
Mausoleo romano La Torrecilla
- Punto de partida: Museo Arrese
- Tipo de ruta: Ida y vuelta
- Distancia: 9 km
- Desnivel máximo: 50 m
Ruta que pasa junto al río Alhama y la antigua calzada romana y que nos acerca al Mausoleo romano de La Torrecilla, Bien de Interés Cultural desde 1999. Es una edificación de ladrillo del s. IV conformada por 4 sepulturas y un pequeño recinto funerario.
Gorka García, alcalde: "Corella, tierra del Barroco y el vino"
Corella, situada al sur de Navarra, tierra cuya población tradicionalmente se dedicó a la huerta, con verduras y vinos excelentes. La frase que siempre nos ha significado es “Corella, tierra del Barroco y el vino”.
Y si sus viñas siempre fueron referencia, el barroco se respira por todos los rincones de la ciudad: sus calles del casco histórico, sus casas solariegas y sus palacios nos trasladan a épocas de verdadero esplendor de nuestra ciudad.
Recorriendo sus calles, se pueden contemplar numerosas construcciones hidalgas, con sus labras heráldicas, de parecidas características, que muestran la importancia que Corella alcanzó durante la Modernidad; y la convierten en un destino único para disfrutar de una pintoresca y exquisita arquitectura, principalmente barroca, pero en una verdadera situación de riesgo si no se interviene pronto. Por sus calles podrá el visitante encontrarse con casas, muchas de ellas blasonadas, recordando a ilustres familias: Sesma, Virto de Vera, Escudero, Sanjuan, Goñi, Octavio de Toledo, Porlier-Miñano, Aguado, Gorraiz de Beaumont, etc.
Durante los siglos XV, XVI y XVII, se levantaron en Corella iglesias y conjuntos monásticos que sufrirían trasformaciones siguiendo esquemas barrocos hasta el pasado siglo XX. Desde entonces, estos han modelado la hermosa silueta de la ciudad con sus torres y campanarios, otorgando a Corella un distintivo de destino turístico inconfundible.
El 6 de febrero de 1630 el rey Felipe IV, concede a la villa de Corella el título de Ciudad. Aquí nacieron ilustres personajes: Antonio González Ruiz, pintor de su Majestad y Director de la Academia de San Fernando; Blas de Laserna, músico; los ministros Fermín Arteta, Francisco de Paula Escudero, José Lucas Sanjuan, José y Eduardo Alonso, etc. Y en Corella residió por cierto tiempo Mariano José de Larra, ya que su padre ejercía la medicina en esta ciudad.
Invitamos a todo el mundo, a través de estas páginas, a conocer nuestra ciudad, su historia, su gente y su patrimonio.