Combustibles sintéticos verdes: ¿una alternativa al coche de baterías?

Los gases de efecto invernadero emitidos se reutilizarían para sintetizar más hidrocarburos creando un círculo equilibrado

Ciclo de los hidrocarburos sintéticos verdes
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Ciclo de los hidrocarburos sintéticos verdes
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Carlos Lipúzcoa

Publicado el 26/04/2026 a las 05:00

La semana pasada hablábamos del hidrógeno como combustible alternativo a la gasolina o el diésel para motores de combustión. Ahora le toca el turno a los combustibles sintéticos verdes, que se fabrican a partir de hidrógeno obtenido a partir de la electrólisis con energía fotovoltaica o eólica en combinación con el carbono capturado directamente de la atmósfera.

No se trata de ninguna quimera, ya que la actual tecnología hace posible obtener este tipo de combustibles. No hay que ser un lumbreras para entender las enormes ventajas que tendrían su comercialización. Para empezar, despejarían el principal inconveniente que tienen los motores de combustión: la emisión de gases de efecto invernadero.

Aunque por el tubo de escape de los coches seguiría saliendo la misma cantidad de CO2 que con los carburantes destilados del petróleo, se equilibraría con la captura de este gas que se empleó para sintetizar la gasolina o el diésel de origen verde. El uso de estos combustibles sintéticos renovables formarían un círculo perfecto, ya que se aportaría a la atmósfera el mismo CO2 que obtenido de ella en su síntesis.

Otra gran ventaja frente al hidrógeno como combustible es que no habría que cambiar en nada los actuales coches de combustión, ni tampoco la extensa red de gasolineras existente. Sin embargo, no todo puede ser color de rosa.

El precio de estos combustibles mágicos será mucho mayor que sus equivalentes derivados del petróleo. Ya existen plantas experimentales para realizar todo el proceso con las que se intenta optimizar la síntesis al menor coste posible. No hay cifras oficiales de momento, pero se estima que el litro saldrá inicialmente por unos 4 euros sin impuestos.

Una industrialización adecuada y el aumento de la demanda podrían rebajar el precio a unos 2 euros por litro, sin impuestos, pasados unos lustros. Si se mantuviera la actual fiscalidad, la factura para recorrer 100 kilómetros rondaría los 24 euros, cifra que tendría que competir con en torno a los 2 euros para completar la misma distancia en un coche 100% eléctrico.

Por mucho que mejorara la eficiencia del motor de combustión, con eficiencias máximas en torno al 40%, resulta imposible llegar al nivel del motor eléctrico, que ronda el 90%. Al final es una cuestión de simplicidad. Piense que la energía eléctrica generada por paneles fotovoltaicos o aerogeneradores puede inyectarse directamente a la batería de un coche eléctrico, que será capaz de convertirla en movimiento en torno a un 80%.

El bucle del combustible sintético verde es muchísimo más complejo. Primero hay que obtener el hidrógeno mediante electrólisis, un proceso que permite aprovechar en torno al 70% de la energía empleada. Súmese la energía necesaria para extraer el CO2 de la atmósfera y la empleada para luego sintetizar el hidrocarburo verde. Y como guinda, añádale que el motor de combustión podrá convertir en movimiento un 40% de la energía del combustible empleado. Un dispendio.

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