Prevención
Herramientas digitales para prevenir incendios
La plataforma ForestDrought mide la humedad de la vegetación en España


Publicado el 15/07/2026 a las 09:36
Una nueva herramienta digital desarrollada por el Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF, en catalán) permite conocer en tiempo real la humedad de la vegetación forestal de la península ibérica y las Baleares para prever de forma más precisa el riesgo de incendios ante las olas de calor.
La plataforma, denominada ForestDrought, actualiza diariamente el estado hídrico de los bosques y el contenido de agua del suelo a través de mapas de libre acceso, según ha indicado el CREAF este miércoles en un comunicado.
Para elaborar estas simulaciones diarias, la herramienta integra datos meteorológicos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el Servei Meteorològic de Catalunya (SMC), MeteoGalicia y la Red de Información Agroclimática de Andalucía (RIA).
Esta información se cruza con datos sobre el tipo de suelo, el relieve y la estructura de los bosques procedentes del Inventario Forestal Nacional, el Mapa Forestal de España y mapas LiDAR.
El mapa muestra concretamente que, en los últimos meses, las abundantes lluvias de invierno hicieron que los bosques llegaran a junio con buenas reservas de agua, pero las olas de calor están cambiando ahora esta situación debido a la transpiración de las plantas.
Por ejemplo, según las estimaciones de ForestDrought, durante las últimas semanas ha habido una mayor sequedad en Extremadura, la zona occidental de Andalucía y Castilla-La Mancha.
"Cuando las plantas tienen menos del 100 % de humedad, suele ser indicativo de estrés por sequía, y si llega a ser inferior al 80 %, hay que estar alerta, porque significa que la vegetación está muy seca y puede encenderse con mayor facilidad", destaca el investigador del CSIC en el CREAF Miquel de Cáceres.
Además de la sequedad del suelo y las plantas, se pueden visualizar otros indicadores críticos para la prevención, como el potencial de que el fuego se propague por las copas de los árboles, la probabilidad de que se encienda el sotobosque (matorrales) y la humedad de la vegetación muerta.
"Queremos que esta herramienta sea útil para anticipar con mayor fiabilidad cuándo y dónde la vegetación viva se encuentra en una situación crítica y puede representar un riesgo en relación con los incendios", ha señalado el científico de datos del equipo, Víctor Granda.
La base científica de la plataforma proviene de un estudio publicado en la revista 'New Phytologist' y liderado por el CREAF, que por primera vez incorpora la humedad de la vegetación viva en los modelos de riesgo de incendio, superando los índices tradicionales que solo captaban la sequedad de la materia muerta.
La investigación demuestra que los árboles resisten mejor la sequía al tener raíces profundas y cerrar sus poros para retener agua, mientras que los arbustos del sotobosque se secan mucho más rápido, lo que explica por qué dos bosques vecinos con el mismo clima pueden presentar riesgos de incendio totalmente distintos.