Vinos
Bodega Chivite: nueva imagen para la gama Legardeta, la expresión auténtica del terroir
La riqueza frutal y compleja estructura de esta gama, que ahora luce nueva apariencia, es el mejor homenaje a la finca Legardeta de Bodega Chivite. Un mosaico de aromas y sabores, que une a la perfección autenticidad y diversidad


Actualizado el 30/09/2025 a las 09:12
La riqueza frutal y compleja estructura de esta gama, que ahora luce nueva apariencia, es el mejor homenaje a la finca Legardeta de Bodega Chivite. Un mosaico de aromas y sabores, que une a la perfección autenticidad y diversidad.
Una gran riqueza frutal, una estructura sólida y una elegancia innata. Esa es la esencia de la gama Finca Legardeta de Bodega Chivite. Una expresión auténtica del terroir que ahora renueva su imagen resaltando la marca y este icono. Esta nueva identidad se refleja en los elementos gráficos inspirados en el viñedo, que evocan las ondulaciones y pendientes de la finca. De este modo, el logo en diagonal simboliza tanto la fuerza visual de la marca Chivite como el relieve de Legardeta. En conjunto, toda una oda al alma de Chivite, su viñedo.
Finca Legardeta, situada en las faldas de Montejurra y cerca de las corrientes del río Ega en Villatuerta, es un enclave privilegiado donde la naturaleza se funde con el arte de la viticultura. Antesala de la icónica Colección 125, la gama Legardeta muestra con precisión la pureza varietal y la diversidad de sus viñedos de origen. Un terreno de suelos calizos bañado por un microclima único, en el que confluyen la brisa atlántica del norte, el calor mediterráneo del sureste y la protección de los Pirineos, dando como resultado “una maduración lenta y equilibrada de la uva”, apunta David González, director técnico de la Bodega.


Esta coyuntura, sumada a sus 103 ha. de viñedos, un paisaje con laderas suaves y elevaciones de hasta 580 metros se fusionan creando una combinación singular de alta densidad de plantación, ubicación excepcional y manejo cuidadoso del viñedo, El fruto de esta conjunción son “vinos de notable estructura, complejidad aromática y gran profundidad”, señala.
Los mejores embajadores de la gama
La frescura y la cremosidad son las principales señas de identidad de Finca Legardeta Blanco, cien por cien Chardonnay y parcialmente fermentado en barrica de roble francés, dando lugar a una textura opulenta y una mejor maduración en botella.
Por su parte, Finca Legardeta Tinto, enfocado al entorno, surge de un ensamblaje diferente cada año, haciendo referencia a la Colección 125 tinto, en función de las particularidades de la parcela y las uvas.
La fuerza de las raíces con un espíritu innovador
Desde su fundación en 1647, Bodega Chivite se ha regido por un enfoque único de la viticultura y la enología, creando una firma distintiva que ha resistido el paso del tiempo. Su secreto: “Estar siempre a la vanguardia del desarrollo, asegurando que el legado y la creatividad continúen en perfecta armonía durante casi 400 años”.
Ahora, Chivite sigue la estela de las grandes figuras que han marcado su excelencia enológica. Tras contar Denis Dubourdieu, autor de la Colección 125 Blanco y Vendimia Tardía desde 1949 hasta 2016; y la de César Muñoz, quien continuó este legado hasta 2022, llega David González. Con más de 25 años de experiencia en el mundo del vino trabajando en las regiones vitivinícolas más relevantes de España, como Ribera del Duero y Rioja, el enólogo reafirma su compromiso con los históricos valores de Chivite aportando, además, un valor añadido: una visión centrada en el terruño, que evoluciona acorde con una filosofía contemporánea.
“El espíritu de Chivite siempre ha partido de un profundo arraigo a la tierra, creando un sello distintivo que ha resistido el paso del tiempo. La bodega ha cultivado este profundo vínculo, enfrentando y superando desafíos mientras ha conservado una dedicación inquebrantable a la tradición, la calidad y la distinción de sus vinos”, concluye González.


Vinos de referencia
Además de Finca Legardeta, Chivite se caracteriza por cultivar la excelencia en toda su familia. Es el caso de la gama Colección 125, que simboliza la tradición enológica de Chivite, “con vinos únicos para la guarda”. Desde su primera añada en 1993, Colección 125 Gran Vino Blanco se ha consolidado como un referente en el ámbito de los vinos blancos.
Por su parte, desde su añada inaugural en 2004, Colección 125 Gran Vino Rosado rompe moldes, ofreciendo una experiencia de cata inédita. Siendo el primer rosado fermentado en barrica, desafió prejuicios y abrió nuevas fronteras para los rosados en la alta gastronomía, “consolidándose como pionero en su categoría y redefiniendo el concepto”, afirma González.
Por último, Colección 125 Gran Vino Tinto es el ensamblaje concentrado de Tempranillo y Syrah de la finca, mientras que Colección 125 Vendimia Tardía responde a un lujoso vino dulce elaborado con Moscatel de vendimia tardía.
La colección Las Fincas representa la vertiente más contemporánea de Chivite. Su emblema, Las Fincas Rosé, presentado en 2015, ha redefinido el camino de los rosados en España gracias a su tono pálido y a su generosa intensidad aromática.