“Para nosotros, en Lacturale, todos los días es el Día Mundial de la leche”
Con motivo del Día Mundial de la leche que se celebra hoy, 1 de junio, hablamos con Juanma Garro, presidente de Lacturale,
la empresa láctea navarra referente en bienestar animal y sostenibilidad


Publicado el 01/06/2025 a las 05:00
Juanma Garro nació en un caserío, rodeado de vacas. “En la planta baja vivían ellas y encima nosotros”, evoca el presidente de Lacturale. Así que no se recuerda sin ellas en su vida. “Siempre me he dedicado a este sector”, dice orgulloso el ganadero. “Y para mí es muy enriquecedor. Mucho”. Por eso no necesita un Día Mundial de la leche para homenajearla. Su vida, su dedicación plena a este producto, es el mejor de los homenajes. 365 días al año.
Su empresa, Lacturale, fundada en 2005, está formada por ganaderos y ganaderas de Navarra y tiene como objetivo comercializar la leche que producen en sus granjas pero, sobre todo, hacerlo con un claro compromiso con la sostenibilidad y la calidad. Sin duda son algunas de las claves por las que se han consolidado así en el mercado. Han desarrollado lo que han llamado producción integrada. Un sistema de producción alternativo e innovador gracias al cual obtienen leche de más calidad, más seguridad alimentaria, mejor bienestar animal y más respetuosa con el medio ambiente. Tienen claras sus prioridades. “No tiene ningún sentido crecer a costa de cargarnos el planeta”, asegura.
¿Es la leche, de verdad, un superalimento?
¡Claro! Tiene proteínas, vitaminas, minerales, calcio, fósforo... ¡cómo no va a ser un superalimento! Tiene de todo. Además, tenemos la suerte de poder disfrutar de él en una zona tradicional, en una zona histórica. Para nosotros todos los días es el Día Mundial de la Leche.
¿Unas vacas felices son la clave principal de una leche sana y rica?
Sin duda, nuestras vacas se alimentan cuando quieren, se ordeñan cuando lo necesitan y también se quedan preñadas cuando lo sienten así, cuando están en celo y sin forzar nada. Para nosotros su felicidad y comodidad es lo más importante. Somos muy conscientes de que la calidad de la leche depende de ellas. La granja es una actividad económica, evidentemente, pero tenemos otras prioridades muy claras. No todo vale.
Están alimentando a muchas personas. ¿Sienten una gran responsabilidad?
Muchísima. Lo pienso muchas veces. A mí todos los días me viene alguien por la calle y me dice: ¡tomo tus yogures! o ¡compro tu leche! Y es una gran responsabilidad darles productos de calidad, no jugar con su salud. La pena es que este mundo se mueve por economía y no por filosofía. Por suerte esto está cambiando.


Aunque a veces sean más caros...
Al supermercado no hay que ir a ahorrar dinero sino a buscar salud. Nada sale más caro que no tenerla y yo no me canso de decir que no todo lo blanco y en botella es leche. No todos los productos lácteos son iguales y hay que tener mucho cuidado, saber quién está detrás de cada uno, qué garantías nos da. Hacer un buen producto, elegir los mejores ingredientes, no escatimar en tecnología cuesta dinero pero nada vale más que la salud. Nuestro trabajo y nuestro producto tienen sentido si las cosas las hacemos bien.
Están, además, muy comprometidos con el medio ambiente
Cuidar el planeta no es una opción es una obligación de todos y en Lacturale trabajamos a diario para conseguirlo. Contamos con un sistema de autoconsumo energético y producimos y distribuimos el biogás a partir de los purines de sus vacas, lo que refuerza nuestra apuesta por la economía circular y la reducción del impacto ambiental.
¿Y en qué consiste este sistema?
En la granja tenemos en torno a 500 vacas de ordeño y cada día se generan unas 65 toneladas de estiércol. Estas se llevan al digestor de la planta de biogás, y ahí se someten a una transformación que da como resultado electricidad. Nuestra granja de Etxeberri es la única planta de Europa con las tres energías renovables: geotermia, solar y biogás.
Tradición vs Tecnología
Lacturale trabaja cada día por recuperar lo tradicional, lo bueno que ha habido siempre en el sector de la leche, acompañado con lo bueno que nos dan los avances modernos. El no tocar los alimentos, alimentar a las vacas con forrajes y hacer las cosas de una forma natural y certificando la calidad, es nuestro principio básico.
¿Sienten que a veces no se le da al sector primario la importancia que debería?
Todo pueblo que no cuida al sector primario está condenado a pasar hambre. Y no es una amenaza, sino un grito de alerta. Tenéis que pensar que si no existiera este sector tendría que ser como hace 80 años que todo el mundo tenía que tener gallinas, cerdos y un trozo de huerta. Lo que pasa es que como ya existe pues tú puedes dedicarte a ser periodista. Hay que valorarlo.