Un bar, una historia

El Bar Clinker, pasión y dedicación durante toda una vida

El Bar Clinker, situado en Olazagutía y que lleva casi un siglo abierto, se ha convertido en un lugar de referencia para todos los vecinos del pueblo

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El Bar Clinker, pasión y dedicación durante toda una vidaJesús Garzaron
El Bar Clinker, pasión y dedicación durante toda una vida

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Iranzu García Vergara

Actualizado el 23/07/2020 a las 06:00

El Bar Clinker abrió sus puertas en 1946 cuando Cementos Portland decidió construir este espacio de disfrute para el pueblo de Olazagutía. Sin embargo, hasta 1981 no llegó María José López junto con su marido Patxi Aldaz, lo hicieron por mediación del padre de Patxi que trabajaba como conserje en la fábrica de cementos.

Desde entonces han dedicado toda su vida al Clinker, pero Mari Jose señala que el bar ha sobrevivido “a base de meter horas y horas”, hasta tal punto que se ha convertido en su hogar, ya que la familia vive en la planta baja del bar. Al principio solamente comenzó ofreciendo servicio de bar que está localizado en la primera planta. Sin embargo, pronto empezaron a llegar maestros de la escuela del pueblo que demandaban menús sencillos: “Al principio eran 2 o 3 maestros, pero poco a poco la demanda fue aumentando”. Por eso, decidió ampliar el servicio creando en la parte de arriba, que hasta ese momento eran unas bibliotecas destinadas a los directores de Portland, salones de comedor. Así amplió el negocio con tres salones para comidas y uno en la planta baja destinado a los menús del día.

Pero Mari Jose es una mujer polifacética. Además de cocinar en el bar, a las noches pinchaba música en la sala de discoteca del bar, que hoy utilizan como almacén. Aunque el bar siempre suele estar amenizado por actuaciones en directo.

El encanto del lugar está en la ambabilidad y cercanía de sus dueños que hacen que tanto lugareños como foráneos se sientan como en casa. Además, el embrujo no viene solo por la preciosa estructura con techumbre y pilares con abacabados pefectos, sino que el gran atractivo son los cuadros que la propia María José ha pintado y colgado por todo el restaurante. Unos cuadros que cautivan a todo el que llega a su local.

Pero, por lo que es famoso el Clinker es por su excelente comida. “Yo no soy cocinera. Fui aprendiendo un poco de las recetas de la amatxo, aunque mi cuñado que es un cocinillas también me ayuda mucho”, comenta la dueña.

POR DENTRO


Dirección: Calle Nagusia, 1, 31809 Olazti, Navarra.


Teléfono. 948 56 23 74


Especialidad: Tarta de la abuela. Ahora, tras el Covid-19, cada viernes es una fiesta con los famosos cuencos de bravas del pinchopote.


Ingredientes de la tarta de la abuela: Bizcocho emborrachado con coñá, limón y azúcar. Crema pastelera y chocolate.

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