Medio Ambiente
"Antes de tirar, mira", lema de la campaña que invita a aprovechar frutas, hortalizas y pan en 16 mercados de Navarra
Medio Ambiente impulsa una campaña en mercados para reducir el desperdicio alimentario


Actualizado el 28/09/2026 a las 11:16
¿Qué hacemos cuando un plátano empieza a llenarse de manchas, una zanahoria pierde firmeza, un tomate está demasiado maduro o el pan se queda duro? Muchas veces, la respuesta automática es tirarlo. La nueva campaña de sensibilización impulsada por el Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente quiere introducir una pregunta diferente en nuestros hogares: “¿Seguro que hay que tirarlo?”
Con el lema “Una nueva mirada a los alimentos maduros”, la campaña recorre hasta el 10 de octubre diferentes mercados de Navarra para ofrecer a la ciudadanía consejos sencillos y prácticos que permitan aprovechar mejor los alimentos y reducir el desperdicio alimentario en los hogares.
Coincidiendo con el día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos que se celebra el 29 de septiembre, la iniciativa pone especialmente el foco en frutas, hortalizas y pan, alimentos que pueden perder frescura, firmeza o parte de su apariencia original sin que eso signifique necesariamente que hayan dejado de ser aprovechables. Para ello, parte de una idea sencilla: no todo lo que deja de ser perfecto se convierte en desperdicio. Un plátano muy maduro puede convertirse en un batido o en un bizcocho; una zanahoria algo blanda puede utilizarse para preparar una crema; un tomate muy maduro puede transformarse en una salsa o un gazpacho; y el pan seco puede tener una segunda vida en forma de torrijas, migas, picatostes o pudin.
UNA CAMPAÑA PARA HABLAR CON QUIENES HACEN LA COMPRA
La acción se desarrolla en 16 mercados locales de distintos municipios navarros, seleccionados entre diferentes mancomunidades y coincidiendo con sus jornadas de mercado. La campaña visitará los siguientes mercados y municipios. En septiembre pasará por Elizondo, Murchante, Lesaka, Landaben, Etxarri Aranatz, Marcilla y Falces y en octubre llegará a Arquedas, Doneztebe / Santesteban, Caparros, Lumbier, Los Arcos, Berbinzana, Aoiz / Agoitz, Leitza y Beriáin.
En cada localidad se instalará un stand informativo gestionado por Hirusta, empresa especializada en educación ambiental, con actividades de dinamización para atraer al público y generar conversación en torno a los hábitos cotidianos relacionados con el desperdicio alimentario.
La campaña no busca limitarse a repartir información, sino que pretende hacer participar a las personas que se acercan al mercado, plantearles situaciones habituales y ayudarles a descubrir nuevas posibilidades de aprovechamiento.
Así, quienes participen podrán encontrarse con preguntas como: ¿Qué haces cuando una fruta empieza a ponerse demasiado madura?, ¿Qué haces con una verdura que ha perdido frescura?, ¿Tiras el pan cuando sobra?, ¿Sabes diferenciar la fecha de caducidad de la de consumo preferente?, ¿Sabes qué recetas puedes hacer con una fruta demasiado madura?, ¿Qué alimentos tiras habitualmente sin plantearte si todavía puedes aprovecharlos?
La dinamización correrá a cargo de Klauniari, con el objetivo de atraer a las personas consumidoras al espacio informativo y convertir la visita al mercado en una oportunidad para reflexionar sobre los hábitos de compra, conservación y cocina.
"ANTES DE TIRAR, MIRA"
Uno de los mensajes centrales de la campaña es “Antes de tirar, mira”. La guía elaborada para la iniciativa recuerda que el cambio de aspecto no significa siempre que un alimento esté estropeado o haya perdido sus posibilidades culinarias.
En el caso de frutas y verduras frescas, que no llevan una fecha que indique cuándo deben dejar de consumirse, la campaña propone utilizar tres sencillos gestos: observar, oler y tocar. Si presentan moho, un olor desagradable, viscosidad, podredumbre u otros signos claros de deterioro, no deben consumirse.
También se presta atención a una cuestión que puede generar dudas en los hogares: la diferencia entre fecha de caducidad y fecha de consumo preferente. La primera está relacionada con la seguridad del alimento, mientras que la segunda se refiere a sus mejores cualidades de sabor, aroma o textura.
El mensaje, por lo tanto, no es consumir alimentos que no sean seguros, sino aprender a identificar cuándo un alimento todavía puede aprovecharse y cuándo debe desecharse.
UN RECETARIO PARA SEGUIR APROVECHANDO EN CASA
La campaña se apoya además en una guía de bolsillo bilingüe, que se entregará a las personas participantes en los mercados. Incluye consejos básicos, ideas de aprovechamiento, información sobre frutas y verduras, propuestas para aprovechar el pan, cuatro recetas y recomendaciones sobre las fechas de caducidad y consumo preferente.
Esta guía incorpora un código QR que permite acceder al recetario digital “Una nueva mirada a los alimentos maduros”, alojado en la web de la Oficina de Prevención de Residuos e Impulso de la Economía Circular (OPREC).
El recetario digital está concebido como una herramienta para seguir utilizando más allá de la propia campaña. Recoge diferentes alimentos y explica qué posibilidades ofrecen en función de su estado de maduración, junto con recetas, consejos de conservación y curiosidades.
Entre las propuestas de la guía figuran, por ejemplo, un bizcocho de plátano con plátanos muy maduros, una crema de zanahoria, un batido de fresas maduras, mermelada de tomate, torrijas al horno y una crema de lechuga y puerro.
COMPRAR, CONSERVAR, COCINAR Y APROVECHAR
La campaña quiere trasladar la prevención del desperdicio alimentario a un momento muy concreto: la vida cotidiana de los hogares.
Para ello, propone cuatro hábitos sencillos: planificar antes de comprar, priorizar los alimentos que llevan más tiempo en casa o maduran antes, conservarlos adecuadamente y anticiparse cuando un alimento está llegando a su punto de maduración, cocinándolo, transformándolo o conservándolo antes de que se estropee.
Porque reducir el desperdicio alimentario, recuerda la campaña, no requiere necesariamente grandes cambios. En muchas ocasiones basta con incorporar pequeños gestos y mirar de otra manera los alimentos que tenemos en casa. Aprovecharlos mejor permite reducir residuos, ahorrar dinero y cuidar los recursos empleados para producirlos.
“No se trata de cocinar con menos, sino de aprovechar mejor lo que ya tenemos. Antes de tirar un alimento porque ha perdido su aspecto perfecto, queremos animar a la ciudadanía a pararse un momento, observarlo y preguntarse si todavía puede tener una segunda oportunidad en la cocina.”