Salud

El "Síndrome de la Bella Durmiente": así se manifiesta este trastorno del sueño extremo descrito en el siglo XX

El Síndrome de Kleine-Levin es un trastorno neurológico raro del sueño caracterizado por episodios recurrentes de hipersomnia extrema

Un estudio ha desvelado que tener sueño puede hacer sentir a una persona diez años mayor que su edad
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Un joven bostezandoPixabay
Un estudio ha desvelado que tener sueño puede hacer sentir a una persona diez años mayor que su edad

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Diario de Navarra

Publicado el 22/05/2026 a las 16:04

El llamado "Síndrome de la Bella Durmiente" es una denominación popular que se utiliza en divulgación para referirse al Síndrome de Kleine-Levin, un trastorno neurológico raro del sueño caracterizado por episodios recurrentes de hipersomnia extrema

Este síndrome fue descrito en la literatura médica del siglo XX a partir de observaciones clínicas de pacientes que presentaban episodios repetidos de sueño excesivo, durante los cuales podían permanecer dormidos o en un estado de somnolencia profunda la mayor parte del día durante periodos que iban desde varios días hasta semanas. Entre episodios, estas personas recuperaban su nivel habitual de funcionamiento físico y cognitivo, lo que constituye una de las características más distintivas del trastorno y una de las razones por las que su diagnóstico puede resultar complejo.

La expresión “Bella Durmiente” surge como una analogía con el personaje del cuento tradicional, ya que durante las fases activas del síndrome los pacientes pueden parecer dormidos de forma prolongada y desconectados del entorno. Sin embargo, esta comparación no refleja la complejidad clínica del cuadro. A diferencia de un sueño continuo e ininterrumpido, el síndrome se presenta en forma de episodios recurrentes que pueden incluir no solo hipersomnia, sino también alteraciones cognitivas, desorientación, apatía y, en algunos casos, cambios conductuales como irritabilidad o aumento del apetito.

Los registros clínicos describen que, durante los episodios, los pacientes pueden dormir entre 16 y 20 horas diarias, con dificultad para mantenerse despiertos incluso en situaciones de estimulación externa. En estos periodos, la comunicación puede ser limitada y el comportamiento notablemente reducido, mientras que al finalizar la fase activa se observa una recuperación casi completa del estado basal. Este patrón episódico es una de las claves diagnósticas del Síndrome de Kleine-Levin y lo diferencia de otros trastornos del sueño o de condiciones psiquiátricas que pueden cursar con hipersomnia.

A pesar de su caracterización clínica relativamente clara en la actualidad, la causa exacta del trastorno sigue sin estar completamente establecida. Las hipótesis más aceptadas apuntan a una posible disfunción en redes cerebrales implicadas en la regulación del sueño, la vigilia y el comportamiento, con posibles factores genéticos o inmunológicos aún en investigación. No existe un tratamiento curativo específico, y el abordaje clínico se centra principalmente en el manejo de los síntomas y en la reducción del impacto de los episodios en la vida del paciente.

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