Salud
Un ensayo piloto sugiere que un fármaco antiinflamatorio podría ayudar a tratar las depresiones más difíciles
El tocilizumab puede reducir los síntomas de la depresión, la fatiga y la ansiedad, y aumentar la calidad de vida en general, según el estudio


Actualizado el 22/05/2026 a las 07:58
La inmunoterapia podría ser una nueva opción de tratamiento prometedora para pacientes con depresión resistente al tratamiento, según un hallazgo clave de un ensayo clínico piloto aleatorizado y controlado, dirigido por la Universidad de Bristol (Estados Unidos) y publicado en 'JAMA Psychiatry'.
Por primera vez, los investigadores estudiaron si el tocilizumab, un fármaco antiinflamatorio ya existente que se usa comúnmente para tratar afecciones inmunitarias como la artritis reumatoide, podría mejorar los síntomas de la depresión en personas que no han respondido a los tratamientos antidepresivos estándar.
Aunque el ensayo piloto contó con un número reducido de personas (30 participantes con depresión de moderada a grave), proporciona evidencia preliminar de que, en comparación con el placebo de solución salina, el tocilizumab puede reducir los síntomas de la depresión, la fatiga y la ansiedad, y aumentar la calidad de vida en general.
Los tratamientos farmacológicos actuales para la depresión se basan exclusivamente en actuar sobre sustancias químicas del cerebro, como la serotonina, la norepinefrina y la dopamina. Sin embargo, aproximadamente una de cada tres personas con depresión no mejora con estos tratamientos.
Investigaciones recientes muestran que aproximadamente una de cada tres personas con depresión presenta signos de inflamación en la sangre, lo que indica que, en algunos casos, sus síntomas podrían estar relacionados con un sistema inmunitario hiperactivo. Otros estudios señalan niveles elevados de ciertas proteínas inflamatorias, llamadas citoquinas, en personas con depresión, incluida la interleucina 6 (IL-6), una citoquina que desempeña un papel fundamental en la respuesta inflamatoria del organismo.
Trabajos previos del equipo, utilizando la aleatorización mendeliana, respaldan aún más la idea de que la inflamación, en particular la citoquina IL-6, puede contribuir a la depresión. Esta técnica genética permite a los investigadores identificar factores causales de la enfermedad, distinguiendo la correlación de la causalidad mediante el análisis de las diferencias genéticas subyacentes en grandes poblaciones. Los estudios que emplean la aleatorización mendeliana, junto con otros diseños de estudio como los estudios de cohortes longitudinales , proporcionan evidencia triangulada que apunta a la vía inflamatoria de la IL-6 como una de las principales causas de la depresión.
Los investigadores querían comprobar si los síntomas podían mejorar en personas con depresión relacionada con la inflamación bloqueando la vía de la IL-6, reduciendo así los niveles de inflamación. Para ello, llevaron a cabo un pequeño ensayo piloto aleatorizado y controlado de cuatro semanas con treinta personas con depresión moderada a grave que no habían respondido bien a los antidepresivos estándar y que presentaban signos de inflamación leve en dos análisis de sangre separados, realizados con dos semanas de diferencia. Los participantes fueron asignados aleatoriamente a recibir tocilizumab (14 personas) o un placebo (16 personas) y se les realizó un seguimiento durante cuatro semanas para registrar cualquier efecto.
Si bien los resultados mostraron poca evidencia estadística de una diferencia significativa entre los dos grupos, como era de esperar en un estudio pequeño, los participantes que recibieron tocilizumab parecieron experimentar mayores mejoras con el tiempo en varias medidas en comparación con aquellos que recibieron un placebo, incluyendo la gravedad general de la depresión, la fatiga, la ansiedad y la calidad de vida. Además, el grupo de tocilizumab tuvo más probabilidades de lograr la remisión de la depresión en comparación con el grupo placebo (54% frente a 31%), lo que equivale a un Número Necesario para Tratar (NNT) de 5, lo que significa que se necesitará tratar a 5 pacientes adicionales para que un paciente mejore. En comparación, el NNT para los ISRS, el antidepresivo de primera línea más común para pacientes con depresión moderada a grave, es de aproximadamente 7.
Golam Khandakar, catedrático de Psiquiatría e Inmunología de la Unidad de Epidemiología Integrativa del MRC (MRC IEU) de la Universidad de Bristol y del Centro de Investigación Biomédica del NIHR: Bristol (NIHR BRC: Bristol), y autor principal e investigador jefe del estudio, declara: "Este trabajo representa un hito importante en el desarrollo de nuevos tratamientos para la depresión, especialmente para la depresión difícil de tratar, que afecta a millones de personas solo en el Reino Unido. Este es uno de los primeros ensayos controlados aleatorios que prueban la inmunoterapia para la depresión, el primero en probar el receptor de IL-6 como objetivo del tratamiento y el primero en utilizar un enfoque dirigido para seleccionar a los pacientes con más probabilidades de beneficiarse y demostrar que funciona."
Según los investigadores, este estudio se acerca a una atención más personalizada para la depresión, donde los tratamientos se eligen para adaptarse mejor a la biología de cada persona. Se espera que esto ayude a brindar el tratamiento adecuado a los pacientes adecuados en el momento oportuno. El siguiente paso será llevar a cabo un ensayo clínico aleatorizado de fase III a gran escala que proporcione pruebas definitivas para que los médicos puedan prescribir inmunoterapia para la depresión.