Comportamiento
La reflexión del neurocientífico Jonathan Benito sobre el valor de la amabilidad: "No es ingenuidad, es supervivencia"
"Las personas amables viven más años, tienen menos enfermedades y son más felices", asegura


Publicado el 22/09/2025 a las 19:00
El profesor e investigador de neurociencia de la Universidad Autónoma de Madrid, Jonathan Benito, explica en el canal de YouTube Aprendemos Juntos 2030 de BBVA que la amabilidad no es solo un gesto social o una cuestión moral, sino una auténtica estrategia de supervivencia que nos ayuda a vivir más y mejor.
Durante una de sus charlas de divulgación, el científico destacó que "la amabilidad no es solo un gesto ingenuo, sino que es una estrategia de supervivencia donde, además, todo el mundo gana". Benito subraya que los comportamientos prosociales han marcado la diferencia en la evolución: "Nosotros, los sapiens, sobrevivimos a los neandertales gracias a nuestra capacidad de colaborar, compartir y generar vínculos con otros grupos".
La neurociencia ha demostrado que la práctica de la amabilidad reduce el estrés, lo que se traduce en menor liberación de cortisol y fibrinógeno, dos sustancias que, en exceso, dañan las neuronas y aumentan el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
"Las personas amables viven más años, tienen menos enfermedades y son más felices. Se lo deben, entre otras cosas, a sustancias como los endocannabinoides y la anandamida, cuyo nombre en sánscrito significa felicidad", señaló el investigador.
UN CÍRCULO VIRTUOSO QUE MEJORA LA CONVIVENCIA
Benito explica que la amabilidad no solo prolonga la vida de quien la practica, sino que genera entornos positivos que multiplican su efecto: "Cuando saludamos, sonreímos o mostramos cortesía genuina, estamos construyendo microambientes donde disminuye la hostilidad y aumenta el bienestar".
Frente a quienes sostienen que la agresividad o la mentalidad competitiva son necesarias para el éxito, el neurocientífico es claro: "La estrategia de la agresividad podrá funcionar de forma parcial y temporal, pero no es sostenible. La prosociabilidad, en cambio, siempre es una estrategia ganadora".