Verano
Cortarles el pelo, encerrarlos en vehículos y la falta de ejercicio, errores que provocan golpes de calor en mascotas
Si llega a producirse esta circunstancia, el protocolo de actuación correcto es "poner al animal tumbado en un la sombra, darle agua fresca y mojarle las axilas o las ingles, donde no tienen pelo"


Publicado el 15/08/2026 a las 15:59
La responsable de la Comisión Ejecutiva del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Veterinarios y presidenta del colegio de Veterinarios de Almería, Yasmina Domínguez, ha subrayado los errores más comunes de los cuidadores que han provocado golpes de calor en las mascotas, entre los que ha enumerado rasurar al animal doméstico, dejar al ser vivo encerrado en vehículos y la falta de entrenamiento previo.
En una entrevista, la veterinaria ha identificado que los animales más "propensos" a sufrir golpes de calor son aquellos de raza branquicéfala, como los carlinos o bulldogs franceses, puesto que "no consiguen ventilar eficientemente y el jadeo no es tan eficaz como en un animal que tiene el hocico más largo".
La presidenta del Colegio de Veterinarios de Almería ha incidido en que los animales, en general, presentan una "vulnerabilidad adicional" debido a su alta temperatura corporal y frencuencia cardiaca, que oscila los 38 grados y complica su termorregulación en condiciones de calor extremo.
La veterinaria isleña, aunque establecida en Almería, ha sostenido que uno de los errores más habituales que cometen los propietarios es pelar el cabello animal, puesto que no respetar el manto de la mascota puede "desproteger" al animal de compañía del calor extremo.
"El pelaje denso actúa como aislante térmico protector, ya que entre la piel y ese pelo, hay una cámara de aire que les refresca la piel y al raparlo lo dejamos totalmente desnudo", ha aseverado la doctora tras ejemplificar que es "como si en verano todos nos rapásemos para ir a la playa y no nos pusiéramos gorra".
Como continuación de la sucesión de errores que los cuidadores cometen, Domínguez ha apuntado el acto de dejar a los animales dentro de vehículos y ha señalado que esta acción no se debe permitir, puesto que en un coche las temperaturas incrementan "alrededor de 0,7 grados por minuto".
"Dentro de un vehículo no se puede tener un animal, no hay tiempo máximo para dejar a tu mascota dentro de un coche, debido a que la temperatura de un coche 0,7 grados por minuto, y esto provoca que los golpes de calor en el interior de los coches sean bestiales", ha indicado la doctora.
A su vez, ha destacado la falta de entrenamiento previo como tercer factor de riesgo, además de apuntar a los dueños que "durante el invierno pasean a sus mascotas tres calles y en verano le quieren llevar de excursión por la montaña a hacer decenas de kilómetros".
"Quizás para evitar estos golpes de calor, habría que madrugar un poquito más en verano y no esperar a que hagan sus necesidades a las doce del mediodía porque es incomodísimo, y encima no ventilan", ha mencionado Yasmina Domínguez para evitar este factor de riesgo.
Finalmente, ha advertido sobre el riesgo de quemaduras en las almohadillas de las patas, puesto que al tocar el suelo, "suelen tener problemas de piel en las almohadillas debido a la abrasión del asfalto y las aceras", además ha aconsejado "probar y tocar por donde van nuestros animales para ver realmente por donde no deben ir".
Aún así, la miembro de la Comisión ha señalado que los propietarios de los animales son "cada vez más responsables" en la prevención de golpes de calor en mascotas y "se informan más" sobre las consecuencias de hacer un "mal uso" de su animal de compañía.
Domínguez ha explicado que, aunque no disponen de datos estadísticos específicos sobre golpes de calor en animales de compañía, como sí existe en medicina humana, entre los clínicos conocen, que al contrario de lo que ocurría antiguamente, "se han disminuido los casos".
RECOMENDACIONES EN CASOS DE GOLPE DE CALOR
Respecto a las recomendaciones que deben hacer los responsables de las mascotas, una vez estas han sufrido un golpe de calor, la responsable de la Comisión ha advertido sobre la importancia de realizar un enfriamiento lento y progresivo, evitando el uso de aires acondicionados o baños en hielo.
"Muchas personas cometen el error de sumergir a sus mascotas en agua helada o envolverlas en acumuladores térmicos congelados, lo que provoca una bajada demasiado rápida de la temperatura y sea casi más o igual de perjudicial que el mismo golpe de calor", ha aseverado la experta en materia animal, tras asegurar que el protocolo correcto es "poner al animal tumbado en un la sombra, darle agua fresca y mojarle las axilas o las ingles, donde no tienen pelo".
Domínguez ha enfatizado la importancia de utilizar "métodos suaves" como un ventilador o dotarle de frescor con un abanico, además de recomendar "llevar siempre un teléfono con el número de un veterinario de urgencias que pueda ayudar".
A su vez, la responsable del Consejo Andaluz de Colegios Oficiales de Veterinarios ha subrayado que cuando han tenido animales enfermos de mayor edad suelen termorregular de manera "más eficaz" que los animales de menor edad que "requieren especial atención", durante los períodos de calor extremo.
Preguntada por los casos de abandono animal durante el verano, la veterinaria ha expresado su preocupación sobre la "tenencia responsable" que ha observado en cuidadores, "que no saben qué hacer con sus mascotas y los dejan ahí tirado". Igualmente, ha reclamado medidas más contundentes contra los criadores irresponsables, tras asegurar que "si a esas personas que abandonan se les sancionase de una forma ejemplar, tendríamos menos casos de abandono".
La responsable de la Comisión Ejecutiva ha informado de la preparación desde el Consejo General de Colegios Veterinarios, junto con la Dirección General de Derechos de los Animales, de un curso de tenencia responsable obligatorio, con el objetivo de "informar de la responsabilidad que es tener un animal para toda tu vida".
Finalmente, Domínguez ha hecho un llamamiento a la sociedad para que comprenda que tener un animal "no es tener a un peluche, sino un ser vivo que debe vivir como un perro y no como un ser humano, puesto que necesita convivir con otros animales y respetar sus condiciones de vida naturales".