El consumo de uvas favorece una mejor salud de la piel, según un estudio
Ha demostrado que la expresión genética de cada individuo cambió tras consumir esta fruta


Publicado el 24/05/2026 a las 16:43
Hasta ahora los ensayos clínicos han demostrado que el consumo de uvas puede aumentar la resistencia de la piel a la radiación UV en aproximadamente un 30-50% de la población estudiada. Ahora, nuevos estudios publicados en la edición actual de la revista 'ACS Nutrition Science' sugieren que el efecto del consumo de uvas en la salud de la piel humana es mucho más amplio y probablemente afecte a todas las personas.
La investigación se realizó con voluntarios humanos que consumieron el equivalente a tres porciones de uvas enteras al día durante dos semanas. Se determinó la expresión génica en la piel antes y después del consumo de uvas, con y sin exposición de la piel a bajas dosis de radiación UV.
Los resultados demostraron diferencias interindividuales e intraindividuales en la expresión génica de la piel. En otras palabras, desde el principio, la expresión génica en la piel de cada individuo era diferente. La expresión cambió cuando los sujetos consumieron uvas o se expusieron a la radiación UV, pero aun así cada individuo era diferente. Se observaron cambios adicionales cuando se combinó la irradiación UV con el consumo de uvas.
En consecuencia, si bien la expresión genética difiere entre las personas, la expresión genética de cada individuo cambió tras consumir uvas.
Al buscar una característica funcional común derivada de estos cambios en la expresión génica tras el consumo de uvas, los investigadores pudieron interpretar la gran cantidad de datos como indicativos de una mayor queratinización y cornificación de la piel, procesos que se sabe que crean una barrera contra el daño ambiental. Esta idea se reforzó al exponer la piel a una dosis baja de radiación UV y medir la generación de malondialdehído, un marcador de estrés oxidativo, que se redujo cuando los sujetos consumieron uvas.
"Ahora sabemos con certeza que las uvas actúan como un superalimento y median una respuesta nutrigenómica en los seres humanos --asegura John Pezzuto, doctor en filosofía, profesor y decano de la Facultad de Farmacia y Ciencias de la Salud de la Western New England University (Estados Unidos)--. Observamos esto en el órgano más grande del cuerpo, la piel".
Añade que "los cambios en la expresión génica indicaron mejoras en la salud de la piel pero más allá de la piel, es casi seguro que el consumo de uvas afecta la expresión génica en otros tejidos somáticos del cuerpo, como el hígado, los músculos, los riñones e incluso el cerebro. Esto nos ayuda a comprender cómo el consumo de un alimento integral, en este caso las uvas, afecta nuestra salud en general. Es muy emocionante trabajar en la era postgenómica, donde finalmente podemos comenzar a emplear la genómica funcional y visualizar matrices complejas que indican respuestas nutrigenómicas".