Si está cansado a pesar de dormir más el bruxismo puede tener algo que ver y en verano empeora
El acto inconsciente de apretar los dientes afecta al 70% de los adultos en algún momento de su vida y ha crecido desde la pandemia


Publicado el 02/07/2025 a las 05:00
Más tiempo, menos jornada laboral y siesta. A pesar de descansar más, durante el verano crece la sensación de agotamiento y fatiga mental. Al margen del calor, hay problemas que se agravan en la época estival y pueden influir en una peor calidad del sueño como las apneas no diagnosticadas y el bruxismo.
El Consejo General de Dentistas y la Sociedad Española de Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial (SEDCYDO) revelan que el bruxismo, el acto inconsciente de apretar o rechinar los dientes sobre todo durante la noche, afecta al 70% de los adultos en algún momento de su vida.
Además, durante la pandemia su prevalencia se ha cuadruplicado, especialmente entre mujeres de 30 a 55 años.
En verano la situación puede empeorar debido a causas como el calor, el estrés térmico, la hiperconectividad digital, los cambios de colchón o de entorno (viajes, hoteles, casas sin ventilación). Se trata de factores que alteran la fisiología del descanso y activan la respuesta de tensión en el sistema craneocervical.
Además, es un error común atribuir la fatiga veraniega y los dolores de cabeza solo al estrés. Aunque puede influir, cada vez hay más síntomas que se consideran 'emocionales' y que tienen una raíz funcional en la articulación temporomandibular, afirma Sofia Rodríguez, odontóloga experta en disfunción craneomandibular y responsable de la clínica CráneoSalud.
Esta articulación está situada justo delante de los oídos. Conecta la mandíbula con el cráneo y regula funciones clave como la masticación, la deglución o el habla. Por eso, cuando está desalineada, inflamada o comprimida por la tensión muscular puede desencadenar múltiples síntomas: cefaleas, mareos, zumbidos en los oídos, vértigos, presión en las sienes, fatiga ocular y alteraciones en la postura corporal.
“El sistema masticatorio está conectado al sistema nervioso central más de lo que imaginamos. Si la articulación temporomandibular no funciona bien, el cerebro interpreta que hay una amenaza constante y se mantiene en alerta, interrumpiendo las fases profundas del sueño”.
El verano puede ser un buen momento para evaluar la calidad del sueño y pensar en posibles problemas y sus soluciones. En el caso del bruxismo hay tratamientos que no son invasivos. Por ejemplo, las férulas neuromiorelajantes y los dispositivos de avance mandibular así como ejercicios específicos de fisioterapia craneomandibular y reeducación de la postura de la lengua. "Hay pacientes que tras años de medicación descubren que su problema era estructural y que puede ser reversible", señala la experta.
En concreto, hay que prestar atención a los siguientes signos de alarma:
-Dolor o tensión en las sienes al despertar.
-Sensación de fatiga aunque se haya dormido suficiente.
-Dolor en la mandíbula, cuello o espalda alta.
-Mareos al levantarse o al cambiar de posición.
-Ruidos articulares al abrir o cerrar la boca.
-Ronquidos leves o sensación de garganta seca por la mañana.