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“Las plantas son seres vivos, hay que mirarlas y mimarlas”
Tras más de cuatro décadas en el sector florista, Floristería Núñez ofrece todo tipo de flores y complementos para acompañar tanto los momentos duros de la vida, como los más dulces


Actualizado el 24/05/2019 a las 12:37
Hace 43 años que Floristería Núñez comenzó su actividad, un negocio familiar que año a año ha ido creciendo y echando raíces en Pamplona. Actualmente cuenta con dos establecimientos en la capital navarra, uno en la calle Castillo de Maya 36 y el otro en Ermitagaña 2, en los que trabajan 5 personas. César Núñez, su actual gerente, lleva ya 34 años como florista, acompañando con sus arreglos en todas las etapas de la vida humana. Nos cuenta su experiencia en esta entrevista.
- Las flores nos acompañan en todas las etapas de nuestra vida...
Sí. Estamos presentes desde que nacemos hasta que nos morimos pasando por bautizos, bodas, comuniones, aniversarios...
- ¿Qué ofrece a este respecto Floristería Núñez?
Tenemos todo tipo de arreglos florales, tanto en ramos de mano como en tarrinas o envases, pasando por composiciones de plantas, plantas individuales, cerámicas y complementos, artículos de decoración, peluches, flor artificial, etc. En definitiva, todo tipo de complementos que puedan acompañar a las flores en cualquier momento de la vida, tanto en los más duros como en los más dulces. También preparamos bodas, eventos y decoración de espacios.
- En casi cuatro décadas de andadura, ¿cómo evaluaría la evolución del sector?
Hay algunas partes de la floristería que son muy modernas, pero quizás están más dirigidas al florista. No son arreglos tan vendibles y sus precios son más elevados.
En cuanto al público en general, en todo este tiempo se puede decir que ha habido cambios en las tendencias. Actualmente, por ejemplo, hay una vuelta atrás en cuanto a tipos de ramos y composiciones, aunque es verdad que estamos avanzando en otros aspectos, ya que la gente reclama cada vez más variedad de flores.
- ¿Los consumidores sabemos más de plantas?
Sí. Hace años la demanda era sota, caballo y rey, y ahora la gente busca más variedad, quizá debido al uso de redes sociales o internet que hace que se promueva más la flor y las plantas y que todo sea más global. El cliente conoce más estilos y más especies y las pide.
- ¿Cuáles son las más flores más demandadas hoy en día?
La rosa, la margarita y la gerbera siguen vendiéndose muy bien, pero no hay una flor estrella, depende mucho de temporadas. En Floristería Núñez vendemos de todo, aunque es cierto que actualmente la gente pide mucha flor silvestre. Este tipo de flor tiene un poco de trampa. Comúnmente se piensa que puede ser más simple en su cuidado y más económica, pero vale exactamente lo mismo, ya que al ser tallos más pequeños se necesita más cantidad.
- ¿Qué tipo de producto ofrecen?
Traemos producto nacional y de fuera: Holanda, Ecuador, Israel, Etiopía Kenia, Italia... Hay grandes productores en esos países y de todo tipo de flor, también exóticas, y es que hoy en día las condiciones de cultivo se reproducen en todos los viveros.
- La primavera es la estación de las flores...
Efectivamente. En esta época se observa más movimiento en el sector de la floristería. Además, en las comuniones y bodas de estas fechas la flor es indispensable.
- Para estos eventos, ¿qué es lo que más se lleva?
Es cuestión de gustos, pero para comuniones y bodas eclesiásticas, lo más común es la flor blanca y los tonos suaves, que están muy de moda. Las bodas de jardín suelen ser más coloristas. No obstante, hay clientes que prefieren la potencia de color con naranjas, morados... con más peso óptico.
- Dicen que hay que tener buena mano para las plantas y hablarles con cariño...
Tampoco hay que aburrirlas (ríe). No se puede dar una pauta general para cuidar una planta. Se puede hablar de una aproximación. Todo depende de la casa, la temperatura... la planta es un ser vivo, que a veces nos olvidamos y la tratamos como a un jarrón. Si una semana hace calor, necesitará más riego, por ejemplo. Lo fundamental es observar la planta, la tierra... y también mimarla. Mirarla y mimarla.