Sucesos
Un matrimonio y sus dos hijos adolescentes mueren tras volcar con su coche en Palencia
El padre de la familia era un bodeguero muy conocido en Valladolid. La hija menor sobrevivió al accidente y está grave


Publicado el 06/07/2026 a las 08:18
Entre los restos del accidente había cubos y palas, gafas de nadar y un bronceador. Es muy probable que volvieran de la playa hacia su casa en Valladolid. Pero no llegaron. Lo impidió un brutal accidente en la A-67 a la altura del municipio palentino de Herrera de Pisuerga. En él perdieron la vida un matrimonio, el hombre de 48 años y la mujer de 45, así como su hija de 17 años y su hijo de 14. El quinto miembro de la familia que viajaba en el coche, una niña de 9 años, Carlota, quedó herida de gravedad y sigue ingresada en el Hospital de Burgos. Las víctimas son Iván Sanz y su familia, director general de la conocida bodega Dehesa de los Canónigos.
El terrible siniestro tuvo lugar durante la tarde del domingo a las 16:20 horas a la altura del kilómetro 83 de la A-67, cuando el Ford Bronco en el que circulaba el bodeguero y su familia en sentido Palencia empezó a salirse de la vía por su margen derecho, según relataron algunos testigos, posiblemente por distracción o somnolencia, según las primeras hipótesis que baraja la Guardia Civil, que se ha hecho cargo de la investigación. Al darse cuenta el conductor de ese movimiento del vehículo, pegó un volantazo hacia la izquierda. El coche invadió la mediana y chocó por dos veces contra el quitamiedos de los carriles del sentido contrario, dando varias vueltas de campana antes de que quedara parado en el carril izquierdo de la autovía en sentido a Palencia, el mismo en el que viajaban originalmente. No hubo otro coche implicado.
Hasta el lugar acudieron agentes del Subsector de Tráfico de la Guardia Civil y bomberos de la Diputación de Palencia de los parques de Herrera de Pisuerga y Aguilar de Campoo, que tuvieron que excarcelar los cuerpos de los cuatro fallecidos. Tuvieron que manipular tres puertas del turismo para sacarlos, si bien el habitáculo del mismo no había quedado muy deformado, por lo que el impacto lo absorbieron los cinco ocupantes: el padre, que conducía el vehículo; la madre, que viajaba como copiloto; y los tres menores que iban detrás: el niño de 14 años detrás del piloto, la niña de 9 años en el medio y la niña de 17 detrás del copiloto.
NUMEROSOS TESTIGOS
El aviso lo recibió el 112 , en el que se alertaba de un accidente con varias personas atrapadas en el interior del vehículo y se solicitaba asistencia porque parecían heridas de gravedad. Hasta el lugar de los hechos se desplazaron las ambulancias de Emergencias Sanitarias-Sacyl y la del cercano municipio de Herrera de Pisuerga con los sanitarios del centro de salud de esta localidad. Llegaron al fatídico lugar justo después de la Guardia Civil de Tráfico, que tuvo que desviar el tráfico por la N-611 y cortar la autovía dada las dimensiones del accidente.
El médico del centro de salud logró estabilizar a la menor de 9 años, que sufría múltiples fracturas y que fue evacuada en helicóptero al hospital de Burgos sobre las 18:10 horas.
La Unidad de Investigación de Castilla y León de Tráfico se desplazó hasta el lugar de los hechos para estudiar las posibles causas del accidente. No se descartan por el momento la somnolencia ni la distracción involuntaria. El siniestro tuvo lugar en una jornada de intenso calor, en la que los termómetros alcanzaron los 36 grados en el interior de la provincia palentina.
El corte total de la A-67, que conecta Cantabria con el interior de Castilla y León y cuyo asfalto está en malas condiciones en muchos tramos, se mantuvo hasta las 18:30 horas. Hasta esa hora no se pudo habilitar el carril derecho para permitir el tráfico, que precisamente este domingo, primer fin de semana de Operación Salida de verano, era muy intenso. Además, en domingo hay muchos desplazamientos de residentes que se desplazan a las playas del norte a pasar el fin de semana. Las condolencias por la familia, muy conocida en Valladolid, no tardaron en llegar. Muy afectado, el presidente de la Diputación Provincial de Valladolid, Conrado Íscar, recordó que más allá de haber convertido Dehesa de los Canónigos en un referente en el mundo del vino, "han sido siempre una familia muy acogedora, entrañable, que siempre ha luchado y ha defendido lo que somos en Valladolid", apuntó. Recordó además que Irene Garijo era trabajadora de la Diputación en la Sociedad Avanza. "Todavía estoy digiriendo esta situación, hoy estamos muy conmocionados y dolidos por ellos y por sus hijos", concluyó. A los mensajes se sumó también el presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco. "Todo mi cariño y mi más sentido pésame a sus familiares y amigos. Deseo de corazón la recuperación de la niña herida", afirmó en un mensaje publicado en la red social X.
DEHESA DE LOS CANÓNIGOS, UNA BODEGA DE ARRAIGO
Iván Sanz Cid era el director general de Dehesa de los Canónigos, una de las bodegas familiares con mayor arraigo en la Ribera del Duero vallisoletana. Bajo la gestión de Iván y su hermana Belén, y antes de su padre, Luis Sanz, es una bodega familiar que ha apostado por la actividad cultural y social, el enoturismo y en la que se celebran eventos de forma regular. La familia Cid había comprado la finca en 1931, pero la vendió en los años 60 del siglo pasado. Por poco tiempo. Luis Sanz y Mari Luz Cid la recuperaron. "Pedimos préstamos, compramos la tierra y hasta ahora", recordaba Luis Sanz en una entrevista. El cuidado de las viñas culminaba en vendimias que acababan en Vega Sicilia, hasta que Sanz Busto dio el paso para que Dehesa de los Canónigos elaborara sus propios vinos. Corría el año 1989. Luis Sanz dejó a sus hijos una máxima como guía: "Antes uvas que cubas". Eso implicaba adaptar el trabajo al momento y a lo que exigía la viña y no al revés, en una finca que se extiende por 600 hectáreas en el término de Pesquera de Duero, muy cerca de Valbuena.