Los padres de Gabriel tuvieron que fingir 48 horas a la cara de la presunta asesina
La Guardia Civil les informó el viernes por la mañana de que Ana Julia era la única sospechosa, pero que debían seguir actuando con normalidad
Actualizado el 13/03/2018 a las 08:29
Los padres del pequeño Gabriel, Patricia y Angel, tuvieron que fingir durante dos días ante la presunta asesina de su hijo. Incluso tuvieron que asistir a actos públicos con Ana Julia Quezada, a pesar de saber que todo ya a apuntaba a que la pareja del padre era la principal y única sospechosa de la desaparición del niño. Según han revelado fuentes de la investigación, el viernes a primera hora, la Guardia Civil informó a los padres de que la mujer estaba siendo investigada como "responsable directa" del secuestro del pequeño. Es más, les indicaron que para entonces no había ningún otro sospechoso y que todas las otras vías de investigación (entre ellas la del hombre que acosó a Patricia) estaban descartadas. La Unidad Central Operativa de la Guardia Civil incluso reveló a los padres del pequeño que en breve iban a tender una trampa a la presunta homicida para obligarle a mover ficha y desvelar dónde estaba el niño.
Los agentes del instituto armado optaron por informar de sus sospechas a los padres para "tratar de apaciguar su dolor", pero al mismo tiempo les pidió expresamente que no cambiaran de actitud hacia Quezada porque tenían todavía la esperanza de que el niño estuviera vivo y que el seguimiento a la presunta asesina les llevara hasta el lugar donde estaba secuestrado. Desde un principio, los investigadores pusieron el foco en Ana Julia por sus continuas contradicciones, pero sin descartar, ni mucho menos, otras líneas de investigación. Las sospechas se centraron en la mujer dominicana el 3 de marzo cuando ella misma dijo haber hallado la camiseta del pequeño en una zona que había sido batida por los voluntarios y las fuerzas de seguridad. La ropa estaba seca a pesar de las intensas lluvias caídas en la zona.
Ana Julia Quezada desde el primer momento hizo por aparecer en primera línea ante los medios, siempre arropando a Angel. Participó en las batidas de voluntarios para buscar al pequeño y fue parte muy activa en los actos públicos para reclamar que se mantuviera el dispositivo de rastreo en su máximo grado.
