Sara Socas lleva el freestyle a la Plaza del Castillo
La canaria cantó su repertorio e improvisó como hacía en su pasado en las batallas de gallos, en un concierto marcado por la poca participación del público


Publicado el 13/07/2025 a las 07:19
Sara Socas trajo el hip hop a Pamplona en su primera concierto sanferminero, que comenzó puntual a las 22 horas en la Plaza del Castillo. A la rapera canaria le costó ganarse al público, que no estuvo demasiado receptivo y no se sabía las letras de los temas.
Sin embargo, la cantante consiguió enganchar al público gracias a su pasado en las batallas de gallos, con una parte de freestyle, es decir, de improvisación rimada sobre una base musical. Socas viene de retirarse de las populares batallas de gallos y ahora se centra solo en la música.
"Kaixo, cómo están", se presentó la canaria. El concierto estuvo lleno de momentos reivindicativos, especialmente de mensajes feministas, en un grupo compuesto únicamente por mujeres.
El repertorio estuvo compuesto de canciones como 'Me sale redondo', 'Lo que sea' o 'Siente', su tema con SFDK.
"La siguiente canción va para una de mis mejores amigas, ella estaba en una relación tóxica, gracias a esta canción la ayudé. Ahora es libre, como debería serlo Palestina", expresó Socas, para presentar 'No va a cambiar '. La canción, personal y lenta, fue apoyada por el público, que movía los brazos de un lado a otro.
Costaba entender las letras de la artista, por el alto volumen de la música.
"Soy de un pueblo y soy la segunda personas más famosa del allí, solo detrás de Pedri", dijo entre risas.
Socas frenó el ritmo para anunciar una parte única de su concierto: "Vengo del mundo de las batallas de gallos, donde me pagaban por insultar a gente rimando. Empecé allí porque entrevisté a Erika Dos Santos, que batallaba en las plazas". Dos Santos era la encargada de hacer los coros a la canaria. Ambas volvieron a su etapa en batallas, y transformaron la Plaza del Castillo en la Red Bull Batalla de los Gallos. Esta parte fue la más exitosa, con el público jaleando las barras de las raperas, y levantando una mano arriba como los espectadores de las batallas.