Los Tenampas no defraudan en Antoniutti
El grupo navarro del Valle del Roncal reunió a miles de personas para ratificar el idilio navarro por México


Actualizado el 11/07/2025 a las 12:35
Segundo llenazo consecutivo en la explanada de Antoniutti durante estos Sanfermines. Esta vez, el motivo de la congregación fue el esperado concierto de Los Tenampas, que ofrecieron una velada vibrante, emotiva y llena de guiños a México y a la música popular que tantas veces se ha coreado en estas fiestas. Durante hora y media, el trío mariachi navarro convirtió el parque en una fiesta sonora, con un público totalmente entregado desde el primer acorde.
La apertura no pudo ser más explosiva: “Guadalajara” estalló en trompetas y guitarrones, y con ella se encendió el entusiasmo de los cientos de asistentes que no tardaron en desgarrarse la voz. “¡Buenas noches, Iruña!”, exclamó Mikel Artuch, una de las voces del grupo navarro, antes de lanzarse con “El Moreno”.
La familia Artuch, acompañada por un potente y afinado coro de trompetas, repasó clásicos del cancionero mexicano. Sonaron temas tan icónicos como “Caballo prieto azabache” o “La de la mochila azul”, que fueron acogidos con palmas, coros y mucho sentimiento por un público que sabía a lo que venía porque, sin duda, nadie se quedaba sin cantar ni bailar.
Pero la noche no fue sólo un homenaje a México. Hubo también espacio para los recuerdos del pop, como ese guiño a los años 80 con “Nada fue un error”, de Coti, que fue celebrada con una explosión de alegría colectiva, “Libre”, de Nino Bravo, o “El sol no regresa”, de La Quinta Estación. Justo después, el grupo interpretó “Le hace falta un beso”, de El Chapo de Sinaloa, llevando el sonido a un nuevo clímax con una instrumentación cada vez más rica y una energía en constante ascenso.
Como ya ocurrió con el concierto de Puro Relajo el pasado 7 de julio, uno de los momentos más conmovedores de la noche llegó con la interpretación del “Txoria txori” de Mikel Laboa, entonado a capela por el gentío allí congregado.
Y como no podía ser de otra manera, la traca final llegó con “El Rey”. Posiblemente la canción sanferminera por antonomasia, fue coreada a pleno pulmón por un Antoniutti. El trío mariachi navarro, visiblemente emocionado, se dejó las cuerdas vocales en una despedida que fue más una celebración que un adiós. El grupo, antes de volver al repertorio mexicano con “Volver, volver”.
“Que hizo a San Fermín llorar”, una de las jotas más emblemáticas de San Fermín, puso el acento sanferminero a un homenaje cumbre a los mariachis y las rancheras.
Los Tenampas demostraron una vez más que la música popular, cuando se interpreta con el alma, no entiende de fronteras, además de certificar el idilio que existe en Navarra por México y su acervo popular, indispensable a cada hora del día, por la mañana o la noche, en las fiestas de San Fermín.