San Fermín
Herido en el octavo encierro tras cumplir su sueño: "Solo pensaba '¿cornada o pisotón?', entonces elegí pisotón"
Desde los 5 años -tiene 32-, el sueño de Óscar Abiud Sánchez Morales, de Huamantla (México), había sido correr el encierro de Pamplona, y este día 14 lo ha cumplido


Publicado el 14/07/2026 a las 13:58
Desde los 5 años -tiene 32-, el sueño de Óscar Abiud Sánchez Morales, de Huamantla (México), había sido correr el encierro de Pamplona. Aficionado a los toros allí, siempre los había visto por la tele. Fue en 2023 cuando lo pudo cumplir por primera ve.
Experiencia que repitió tanto el año pasado como este. Sin embargo, hoy ha corrido la desventura de ser uno de los trasladados al Hospital Universitario de Navarra por una contusión lumbar en la plaza del Ayuntamiento.
"Yo venía haciendo bastante buena carrera, pero no me había dado cuenta de que tenía un toro detrás. Justo cogí la curva por el exterior y él se abrió hacia el mismo lado. Al momento de verlo, intenté buscar salida y solo pensaba '¿cornada o pisotón?', entonces elegí pisotón y me tiré al suelo. Ahí fue cuando me dio un golpe en la espalda con la pala y otro me pegó en la cara", recordaba el mozo. Aún así, aseguraba que había tenía un final feliz.
"Mis papás y mi novia lo han visto, están muy enfadados. Cuando estaba en el suelo, no me podía levantar y yo solo pensaba, 'necesito un móvil para avisar de que estoy bien'", confesaba. Ellos siguen la retransmisión allí, que tiene lugar a las doce de la noche. "Aún siguen despiertos", decía Sánchez tras recibir el alta a las 13.15 horas -allí, pasadas las 5 de la mañana-.
"Lo siento por ellos, pero volveré el año que viene", aseguraba. Acompañado por su hermana, mañana pondrán fin a su estancia en Pamplona, que empezó el 4 de julio.
Así, Sánchez esperará a las próximas fiestas: "Sabemos que pasan estas cosas, que son toros, por eso merece mucho valor la gente que se pone delante y que encima, como muchos corredores de aquí, hacen que se vea fácil".
Él siempre entra al recorrido con un San Fermín al cuello y, hasta ayer, con un pin de la Virgen de la Caridad -la de su pueblo- en su pañuelico. Se lo regaló a "una buena persona". "Creo que fue un error", acababa bromeando con una sonrisa.