Baile de la Alpargata
Una historia de amor nacida en Pamplona y sellada un 7 de julio
La gallega Renata Quiroga Dotras y el catalán Frances Pumarola Campeny se enamoraron en Pamplona, se casaron un 7 de julio de 2001 en A Coruña. El baile de su boda comenzó con pañuelos rojos al aire al son del 'Uno de enero...' Ayer celebraron en Pamplona sus bodas de plata


Publicado el 08/07/2026 a las 05:00
Hay historias que parecen atadas a un lugar, como la leyenda del hilo rojo que une a dos personas predestinadas. La de Francesc Pumarola Campeny y Renata Quiroga Dotras empezó en Pamplona, cuando ambos llegaron para estudiar Periodismo en la Universidad de Navarra. Él, catalán. Ella, gallega. Durante los primeros años de carrera apenas compartieron algo más que miradas cómplices por los pasillos de la facultad. No compartían los mismos grupos. Fue en cuarto de carrera cuando aquellas miradas se transformaron en una historia de amor que arrancó un 14 de febrero en la capital navarra y que ya no tendría marcha atrás.
Pamplona ha estado tan presente en sus vidas que se casaron un 7 de julio de 2001 en La Coruña. Renata recuerda que el día de su boda , su madre había preparado por sorpresa pañuelos rojos con el nombre de los novios y un dibujo de un toro y un corredor y los había repartido entre los invitados sin que ellos lo supieran. "Después del vals, de pronto, los invitados sacaron el pañuelo, lo ondearon al son de la canción 'Uno de enero, dos de febrero.... Fue tremendamente emocionante. Todos cantando y bailando".
Ayer, veinticinco años después, volvieron a Pamplona para celebrar sus bodas de plata. "Hemos trabajado juntos al principio en Telecinco, luego monté una empresa de comunicación. Y él ha estado haciendo distintos trabajos, como montar la edición digital de La Voz de Galicia y ahora trabaja para Estrella Galicia", apuntaba ella.
"Es el amor de mi vida, el padre de mis hijas", decía Renata, para quien Pamplona "es nuestra segunda casa". Para él, ella es la persona con la que siempre supo que quería recorrer el camino. Tienen dos hijas: Cristina, de 21 años, y Adriana, de 18 años.
Acompañados de amigos pamploneses como Jesús María Ezponda Iradier, secretario general de la Universidad de Navarra, han revivido aquellos momentos mágicos en los que nació su historia de amo. Al origen de todo.