Concierto
Boney M y su música disco brillan en la Plaza del Castillo
El grupo fue el encargado de dar el segundo concierto de las fiestas de San Fermín, en un 6 de julio donde la buena energía fue la protagonista
Actualizado el 07/07/2026 a las 07:45
Después de Isabel Aaiún, el segundo concierto del día 6 de julio no defraudó, con la actuación del grupo alemán de disco Boney M, ante una plaza con muchas ganas de bailar, por fin con un respiro del calor. Puntuales a las doce menos cuarto, el grupo comenzó tocando algunas de sus canciones más conocidas, como “Sunny” o “Daddy Cool”, que ya sentaron las bases de una noche que prometía ser divertida. Con el grupo actuó Maizie Williams, miembro de la formación original de los años 70.
Siguieron con “Ma baker”, canción con la que quisieron interactuar con los asistentes, pidiéndoles levantar las manos. “You guys are looking good (Chicos os veis bien)”, fue la frase más repetida por el grupo a lo largo de concierto.
Aunque en su gran mayoría el concierto fue perfecto para bailar y disfrutar dela música disco, Boney M también puso un toque un poco más tranquilo con la canción “No woman no cry” a la que siguió un tiempo de pregunta/respuesta entre el grupo y el público, con Boney M tarareando una melodía y la plaza contestando, con el que introdujeron la canción “Brown girl in the ring” y la conocida “Rasputin”, que miles de personas corearon con ellos, como estuvieron haciendo a lo largo de toda la actuación.
Después de una hora del concierto, Boney M hizo amago de terminar el concierto, pero los gritos de “¡Otra! ¡Otra!” no tardaron en escucharse, haciendo que el grupo volviera a subirse al escenario para interpretar una última canción, “Gotta go home” (tengo que ir a casa), que ya sí marcó el final del concierto.
Durante el poco más de una hora que duró la actuación, Boney M no dejó de repetir lo emocionado que estaba por actuar en San Fermín, y la plaza respondió bailando y disfrutando de uno de los grupos de disco mas importantes de la industria musical, poniendo fin a un 6 de julio que no defraudó con los conciertos y que consiguió igualar la energía vivida durante el día
