San Fermín 2026
Lanzadores del Chupinazo 2026, las manos que nos cuidan: “Es un homenaje por y para todos”
Clint Jean Louis Fernández y Araceli Sergio Aguilera prenden hoy la mecha en representación de la Subdirección de Urgencias de Navarra; quienes velan por la sanidad 365 días al año


Publicado el 06/07/2026 a las 05:00
Hay reconocimientos que trascienden a quienes los reciben. Hoy, cuando el balcón del Ayuntamiento de Pamplona se abra y la Plaza Consistorial contenga la respiración durante unos segundos, quienes prenderán la mecha del Chupinazo no serán únicamente Clint Jean Louis Fernández y Araceli Sergio Aguilera. Con ellos estará representada toda la Subdirección de Urgencias de Navarra, elegida por la ciudadanía para convertirse en el icono de estos Sanfermines; un homenaje a un colectivo que trabaja los 365 días del año para cuidar de los demás y que, durante las fiestas, se convierte en uno de los pilares imprescindibles para que todo transcurra con seguridad.
Ellos, médico y enfermera, serán las caras visibles de un agradecimiento colectivo. Clint Jean Louis Fernández, director de la Subdirección de Urgencias de Navarra desde 2023, médico de familia y especialista en Emergencias, y Araceli Sergio Aguilera, enfermera de la UVI Móvil de Tafalla, son los dos profesionales elegidos para vivir un instante que ninguno imaginó cuando decidió dedicar su vida a la atención sanitaria.
Ambos recuerdan el momento en que recibieron la noticia con la misma mezcla de incredulidad y emoción. Clint confiesa que se quedó completamente en blanco. “¡Qué pasada!”, fue lo único que alcanzó a pensar. Poco a poco ha ido asimilando que millones de personas seguirán ese momento desde todos los rincones del mundo, aunque reconoce que todavía le cuesta hacerse a la idea.
Araceli, en cambio, sintió que la vida le hacía un regalo inesperado. Tras 42 años de profesión, desde que comenzó a trabajar nada más terminar la carrera y después de una larga trayectoria en Atención Primaria antes de incorporarse hace siete años al Servicio de Urgencias Extrahospitalarias de Tafalla, recibió la noticia como “un regalo para el final de mi vida profesional”. Se jubilará el próximo 30 de agosto y no encuentra una forma mejor de cerrar una carrera dedicada a cuidar de los demás.
ESPECIALES
Conforme avanza la conversación, los dos profesionales coinciden en una idea que repiten una y otra vez durante la conversación: el Chupinazo no les pertenece. Ninguno entiende este momento como un reconocimiento personal. Todo lo contrario. “Es un homenaje por y para todos”, asegura Clint. Para cada médico, cada enfermera, cada técnico de emergencias, cada profesional del 112, de las UVI móviles, de Cruz Roja, de los centros extrahospitalarias, para quienes trabajan codo con codo con bomberos y para los cuerpos policiales para que San Fermín sea seguro.
Ese es precisamente el motivo por el que Pamplona eligió a la Subdirección de Urgencias de Navarra para abrir las fiestas: reconocer un trabajo silencioso que muchas veces solo se hace visible cuando ocurre una emergencia. “Todos, en algún momento, hemos necesitado ayuda”, recuerda Araceli. Y cuando ese momento llega, prosigue, los pacientes deben saber que están en buenas manos. “Hacemos nuestro trabajo con toda la profesionalidad y todo el cariño del mundo”, determina.
En este mismo sentimiento, Clint lo resume de una manera muy sencilla: “nadie quiere que ocurra nada malo, pero estamos aquí para cuando sucede”. Es una filosofía que ha marcado toda su trayectoria profesional y que también define su manera de entender San Fermín. “Estos días son disfrute, familia y recuerdos”, dice con una sonrisa al rememorar aquellos Sanfermines vividos junto a sus hijos cuando eran pequeños. Aunque también representa un enorme reto profesional. Es el escenario donde la emergencia exige “rapidez, coordinación y sangre fría”.
Y es que este médico llegó a Pamplona en 1992 desde Kenia . Más de tres décadas después siente que Navarra es su hogar. “Llevo más años aquí que en cualquier otro sitio”, asegura. Tiene familia repartida entre Kenia, Inglaterra, Australia y Canadá, pero su vida está aquí, junto a su mujer Gemma Pierola y sus hijos Noa y Clint. Si pudiera encontrarse con aquel joven que llegó hace 34 años, solo le daría un consejo: que sueñe, que trabaje y disfrute de la vida. “Si luchas por lo que más deseas, puedes conseguir lo que sea”.
Araceli, en cambio, habla de San Fermín desde otro lugar. Para ella significa amistad, encuentros, cuadrillas y alegría. Este año, sin embargo, tendrán un valor añadido. Haber sido elegida por votación entre sus propios compañeros convierte este reconocimiento en algo todavía más especial. Cada vez que intenta explicarlo, la emoción aparece inevitablemente.
“Lo han hecho desde el cariño”, dice con las lágrimas asomando. Sabe que detrás de cada voto hay personas con las que ha compartido guardias, noches interminables, avisos complicados y momentos muy difíciles. Y eso, reconoce, pesa mucho más que cualquier otro premio. “La diferencia de votos fue mínima y sé que muchas otras compañeras también merecían vivir ese momento. Por eso, de alguna manera, todas estarán conmigo en el balcón”, expresa.
CLARIDAD
No es el vértigo de hablar ante miles de personas ni la emoción que pueda desbordarles. Es algo mucho más sencillo: “que la mecha no prenda”, responden los dos casi al mismo tiempo cuando se les pregunta qué les inquieta más.
Por eso, para que hoy vaya todo bien, Clint llevará en el bolsillo un pequeño sanferminico como amuleto. Araceli un detalle de cada uno de sus tres hijos. Y esa certeza de que, entre la multitud, habrá una persona especialmente emocionada: su padre. También estarán pendientes de ella su marido Natxo y sus tres hijos: Ander, Leire y Antxon, además de amigos, familiares y tantas personas que la han acompañado durante toda una vida, con especial mención al colectivo de enfermería y a sus compañeras de Tafalla.
Dicho esto, tras el estallido, la fiesta continuará para todos salvo para Clint, que volverá al trabajo comprobar que los equipos funcionan correctamente. Porque esa es precisamente la esencia de las Urgencias: celebrar cuando se puede. Y quizá ese sea el verdadero significado de este Chupinazo. “Representamos a cientos de profesionales que trabajan lejos de los focos y cuya mayor satisfacción llega cuando una emergencia termina bien”, reiteran. Así que cuando Clint Jean Louis Fernández y Araceli Sergio Aguilera alcen el brazo para prender la mecha, lo harán en nombre de ellos. De quienes llevan décadas respondiendo a cada aviso, acompañando en los peores momentos y recordándonos que, incluso en la mayor fiesta del mundo, siempre hay alguien dispuesto a cuidar de los demás.
Ese será el verdadero mensaje que viajará desde el balcón hasta la plaza y desde Pamplona al resto del mundo: disfrutar intensamente de San Fermín, hacerlo con respeto y responsabilidad y saber que, pase lo que pase, siempre habrá un equipo de urgencias dispuesto a estar cuando más se le necesita.