Chupinazo
Ana Sola: "He encontrado el equilibrio entre cabeza y corazón"
Enfermera de UVI móvil, es consciente de que la salud mental ocupa un lugar relevante en las intervenciones que realizan


Publicado el 06/07/2026 a las 05:00
Hace un año, Ana Sola Amoedo se incorporó al equipo de la UVI Móvil de Pamplona. Doce meses después, hace balance de una experiencia profesional que define con una sola palabra: “increíble”. Un año de aprendizaje constante, de situaciones límite y también de descubrimientos personales, en el que esta enfermera ha comprobado que la atención urgente va mucho más allá de lo que la mayoría de la gente imagina.
Cuando llegó al servicio, pensaba que gran parte de su trabajo estaría centrado en la atención a pacientes con patologías graves. Sin embargo, la realidad le mostró una dimensión mucho más amplia. “Lo que más me ha sorprendido es la capacidad de actuación. La gente suele pensar que solo atendemos situaciones muy graves, pero además de las urgencias físicas también vemos mucha problemática social ligada a la salud mental”, desgrana.
De ahí que tenga claro que durante este primer año ha vivido experiencias que permanecerán “para siempre” en su memoria. Destaca una intervención especialmente intensa: un accidente de tráfico múltiple con varios heridos graves. “Fue un momento de mucha tensión. Quizás me marcó porque era la primera vez que me enfrentaba a algo así”, recuerda. Y aunque Sola ya contaba con experiencia en servicios de urgencias hospitalarias e incluso había trabajado durante la pandemia, reconoce que la sensación es “muy diferente” cuando se trata de proporcionar la primera atención en el lugar de los hechos. “No es lo mismo recibir al paciente en el hospital que ser quien llega primero y tiene que actuar allí”.
CERTEZA
Evidente entonces que la rapidez en la toma de decisiones y la presión constante forman parte del día a día de cualquier profesional de emergencias. En este contexto, Ana asegura haber aprendido mucho sobre sí misma. “Es un trabajo en el que estás constantemente aprendiendo”, afirma. Si tuviera que resumir la principal enseñanza de este año, se quedaría con una idea muy concreta: “He encontrado el equilibrio entre cabeza y corazón”. Destaca especialmente de su experiencia el valor del trabajo en equipo. “Tanto los médicos como los bomberos y el resto de equipos del Servicio de Urgencias Extrahospitalarias siempre están ahí para ayudarte. Son magníficos tanto en su trabajo individual como a nivel grupal”, señala.
Así, con la perspectiva que da la experiencia, Ana Sola también tiene claro qué consejo le daría a aquella profesional que comenzó esta aventura hace un año. “Le diría que estuviese tranquila y que confiara más en sí misma, que sabe más de lo que cree”, reflexiona. Un balance claramente positivo al que se suma ahora una emoción añadida. Y es que esta enfermera forma parte del colectivo que tendrá el honor de lanzar el Chupinazo de San Fermín 2026, un reconocimiento que ha sido recibido con enorme ilusión por todos los profesionales del servicio. “Sentí mucha alegría y emoción, y también agradecimiento por el reconocimiento de la sociedad a nuestra labor”, asegura.
Tras doce meses de intenso aprendizaje, esta pamplonesa mira atrás con orgullo y gratitud. Un año en el que ha crecido como enfermera y como persona, descubriendo que detrás de cada aviso hay una historia distinta y que, en medio de la urgencia, siempre hay espacio para combinar la profesionalidad con la humanidad.