San Fermín 2026
Todo completo: este es el precio que se paga por ver el chupinazo desde un balcón de la plaza Consistorial
Mikel Ollo, responsable de Destino Navarra, confía en que los que alquilan se llenarán y confirma que los del Chupinazo, a 1.000 euros por persona, están completos


Publicado el 28/04/2026 a las 05:00
Si usted quiere ver un encierro en los próximos Sanfermines desde un balcón alquilado ya puede darse prisa. Las reservas para la calle Estafeta y la curva de Mercaderes están ya cubiertas en un porcentaje muy alto y, en conjunto, desde el inicio de la calle Santo Domingo hasta el final de Estafeta, tienen ya nombre el 65% de las plazas de los balcones que gestiona Destino Navarra. Y la inmensa mayoría con apellido extranjero. Misión imposible prácticamente será encontrar un hueco para ver el chupinazo el 6 de julio desde un balcón privado alquilado en la plaza del Ayuntamiento o el Pobre de Mí desde el mismo punto. “Eso está agotado, prácticamente de un año para otro”, sostiene Mikel Ollo, responsable de Destino Navarra.
Fue él quien empezó hace más de tres décadas con la propuesta de alquiler de balcones a través de particulares y les han seguido los pasos otras firmas, sobre todo plataformas digitales extranjeras. A dos meses y pocos días del 6 de julio, con el cartel de la Feria del Toro presentado, igual que las obras finalistas para anunciar las fiestas, el calendario parece ir desbocado, como si las semanas se precipitaran empujadas por una primavera vestida de verano. “Me acaba de llegar un mensaje al teléfono, un norteamericano quiere un balcón para ver el encierro el día 10”, muestra la coincidencia Mikel Ollo mientras responde a las preguntas del periódico.
Y confirma al mismo tiempo que los días más demandados son los comprendidos entre el 6 y el 10 de julio. En el otro extremo está el ocaso de la fiesta, el 13 y el 14 de julio, cuando es “complicado”, admite, llenar todos los balcones. ¿A pesar de la corrida de Miura? “Ellos no tienen el concepto que tenemos nosotros de la fiesta, les da igual que sean miuras o torrestrellas”. Tampoco el fin de semana (este año será 11 y 12 de julio sábado y domingo) dispara la demanda. Mikel Ollo apela de nuevo al concepto. A lo diferente que es del nuestro. “Nuestro cliente es en un alto porcentaje internacional, un 80 u 85%, y no diseña su ruta en función de fines de semana, es más aleatorio y la visita entra dentro de un recorrido por Europa normalmente e incluso si no le cuadra un día es capaz de cambiar el circuito y visitar primero Bilbao en lugar de Barcelona y así pasar por Pamplona”, pone como ejemplo. Y les da igual quien tire el chupinazo. Lo importante es poder asistir a la fiesta, hay que ponerse en la cabeza del cliente”, sostiene Mikel Ollo.
Gestionan unos diez balcones en el recorrido del encierro y los reyes son los de Estafeta y la curva de Mercaderes que “tienen mucho marketing”, subraya el peso del nombre porque le parecen muy buenas ubicaciones la misma calle Mercaderes o Santo Domingo, aunque no tengan tanto glamour. Y vender una altura mayor a un tercer piso es realmente difícil, señala. “Tenemos solo dos terceros, pero cuesta alquilarlos, el objetivo de los visitantes es ver el encierro, verlo bien y prefieren pagar más”, apunta y no tiene duda de que el encierro es el espectáculo que más personas trae a Pamplona, al menos en la esfera de su negocio. Calcula que unas 4.000 lo ven cada día desde balcones privados alquilados.
En Destino Navarra los precios se mantienen respecto al año pasado: entre 160 y 235 euros para ver el encierro, siempre acompañados por un guía oficial en torno a un desayuno en el que se toma contacto y contexto con la fiesta. Y hay que desembolsar mil euros por persona, cifra redonda, si se quiere ver el chupinazo desde un balcón de la plaza del Ayuntamiento, con estancia de 10 a 13 horas, guía oficial y aperitivo. “Todos los días llegan reservas”, apunta Ollo, pero hay que llenar aún ese 35% vacante.
Los precios son fijos, tarifa plana, si bien los últimos días si hay huecos hacen ofertas para completar las plazas. Incide Ollo en que “todo es transparente” y repara en que es un negocio y, como tal, está encorsetado legalmente. “Todos deberíamos estar controlados por Hacienda, este es un negocio que mueve mucho dinero, miles de personas alquilan cada día una plaza en un balcón para ver el encierro y de lo que paga un 21% es el IVA, luego está el IRPF que tributa el propietario de la vivienda; el 18% del beneficio empresarial...
Por otro lado, hay particulares que ofertan también balcones en portales de anuncios en internet, como Milanuncios o Wallapop con precios desde 60 euros hasta 150. Lo hacen asimismo locales de hostelería desde su propia página web y están las plataformas extranjeras, americanas la mayoría, que no tributan en Navarra.
LA GUERRA NO HA AFECTADO A LAS RESERVAS
Era una de las grandes incógnitas y un temor compartido en diferentes sectores. ¿En qué manera y en qué medida afectará la guerra entre Estados Unidos e Irán a un evento internacional y multitudinario como los Sanfermines?
La incertidumbre continúa porque el escenario político cambia cada día, pero a día de hoy el conflicto no ha mermado las reservas de ciudadanos estadounidenses. Se mantienen en las cifras de otros años, explica Mikel Ollo.
Barajan distintas razones y una de ellas es que la balanza se haya detenido en un punto intermedio después de que algunas personas hayan decidido no viajar y otras hayan optado por evitar países de Oriente Medio muy demandados cada año, como Egipto o Israel y apostar por otras rutas “más seguras” sin salir de Europa. “En todo caso podemos decir que la situación se mantiene en la misma tónica respecto a otros años y estamos muy contentos”, apunta.
En el posicionamiento SEO de internet comprueban que cada vez más norteamericanos de habla hispana, que demandan las visitas guiadas en español, proceden de Texas o de Los Ángeles, si bien los de habla anglosajona siguen siendo un cliente fiel y también quienes llegan desde México o Argentina.
Y como en los últimos años es tendencia el viajero asiático que llega en grupo y dentro de este continente, las empresas chinas que invitan a sus clientes, un mercado emergente enmarcado en el sector industrial.
Cada vez se solicitan más las visitas privadas y muchas veces, tras ver el encierro los clientes contratan otros servicios para completar la jornada sanferminera. “En un mes llegarán seguro peticiones de hoteles de lujo de Donosti para clientes que pasarán un día en Pamplona, vienen con chófer, ven el encierro, hacen alguna otra visita y experiencia gastronómica y regresan por la tarde”, expone Ollo.